La intrahistoria de Amorim: en diciembre, pelea con L. Martínez; luego le nombró capitán
Ruben Amorim fue destituido este lunes como entrenador del Manchester United, el epílogo a semanas de tensiones internas. Según varios medios británicos, el técnico portugués chocó tanto con la cúpula del club como con parte del vestuario.
Amorim fue citado a las 9:30 para una reunión con el director ejecutivo Omar Berrada y el director deportivo Jason Wilcox y, apenas media hora después, conoció el fin de su etapa en Mánchester. No se quedó en el centro de entrenamiento de Carrington: recogió sus pertenencias y se marchó. La decisión se habría tomado tras un tenso cruce con Wilcox el viernes anterior, en el que afloraron profundas discrepancias sobre el dibujo y el mercado.
Según estas versiones, Amorim se negó a volver a la defensa de tres centrales, preferida por Wilcox y el propietario Sir Jim Ratcliffe, y se molestó al ver cómo cuatro de sus objetivos para el mercado estival (Emiliano Martínez, Ollie Watkins, Nuno Mendes y Geovany Quenda) eran ignorados por la dirección. Y no solo hubo fricciones en los despachos: de acuerdo con The Athletic, los choques se extendieron también al vestuario. En un entrenamiento de diciembre, Amorim y el central Lisandro Martinez llegaron a las manos; el argentino salía de una grave lesión de rodilla y quería recuperar la titularidad. Después, el jugador lució el brazalete de capitán en los dos últimos partidos con Amorim al mando.
Paradójicamente, el ex técnico interpretó aquel encontronazo como una señal positiva, muestra de la energía y la determinación de uno de los suyos. Tras el cese, Darren Fletcher asumió el banquillo de forma interina y firmó un empate (2-2) ante el Burnley, con Benjamin Sesko como protagonista tras haber pasado desapercibido con Amorim.



