Solo sonríe el Inter FC. Y es una sonrisa inesperada. El mercado decidirá, como pocas veces, el destino de la Serie A: Gasp, rabia y regalos en camino. El Atalanta comprará con las ventas de sus descartes. Juve: el fichaje lo hizo Spalletti
Una jornada intersemanal loca, en prácticamente todos los campos, y un equipo que, a la postre, puede y debe sonreír más que ninguno: el Inter FC. El lunes, en la víspera de la última jornada de la primera vuelta, daba la sensación de que para los tres de arriba iba a ser un paseo. Un día después de cerrarse la 19ª fecha, el veredicto es muy distinto. Los nerazzurri han metido dos puntos tanto al AC Milan, frenado en San Siro por el Genoa, como al SSC Napoli, que no pasó del 2-2 en casa ante el Hellas Verona. Lo que sobre el papel parecía una jornada de trámite puede convertirse en un punto de inflexión en la Serie A. Conte y Allegri no siguieron el ritmo de Chivu y, a pocos días del duelo directo entre el Inter FC y los partenopeos, fijado para el domingo, la tabla muestra al líder con tres puntos de ventaja sobre los rossoneri y cuatro sobre los vigentes campeones de Italia. Toda la presión caerá sobre los hombres de Antonio Conte, que no pueden perder si no quieren quedarse a siete del liderato. Eso sí, tras el próximo fin de semana aún quedarán 18 jornadas, pero el riesgo para el SSC Napoli sería encajar un golpe difícil de digerir, más aún tras un empate inesperado como el del miércoles por la noche en el Maradona. El objetivo será no perder para evitar la escapada del Inter FC. Lo demás contará poco.
En este contexto, es inevitable pensar también en lo que está pasando en el mercado. Tras la primera semana de negociación, la sensación es que muy pronto llegarán los primeros movimientos incluso para quienes aún no han cerrado nada, empezando por la AS Roma que, después de las broncas internas de Gasperini, está lista para contentar al técnico ex Atalanta. Raspadori está cerca de volver a la Serie A: el club giallorosso ha alcanzado un acuerdo con el Atlético de Madrid y ahora la decisión será únicamente del jugador: regresar a la Serie A apenas seis meses después de su adiós al SSC Napoli. Massara ha cumplido con su parte, se ha movido en primera persona y ha puesto todas sus cartas sobre la mesa. Debería bastar para convencer al delantero nacido en 2000 de decir que sí. Luego llegará el turno de Zirkzee, aunque aquí el asunto se ha complicado tras el cambio en el banquillo del Manchester United. En cualquier caso, todo apunta a que, de una forma u otra, la AS Roma le traerá a Gasperini los jugadores que necesita; quizá no de inmediato, pero sí antes del cierre del mercado.
Luego está el Atalanta. Palladino ha devuelto la calma al entorno con cinco victorias ligueras, a las que se suman dos en Champions y otra en la Copa de Italia. Ahora se activará también el mercado de la Dea, que podrá ir a por Giovane, viejo predilecto del técnico ex ACF Fiorentina, gracias a las ventas de futbolistas que no son más que descartes. Brescianini saldrá rumbo al ACF Fiorentina, Maldini podría ir a la Lazio y Samardzic también tiene la maleta hecha, a la espera de ofertas que no deberían tardar. Fichar a base de ventas indoloras no es poca cosa y el Atalanta podrá permitirse ese lujo.
Por último, la Juventus. Nada de fuegos artificiales en el mercado para los bianconeri, eso está claro desde hace tiempo, pero el verdadero golpe podría haberlo dado Luciano Spalletti el martes por la noche en Reggio Emilia. El técnico bianconero tuvo el coraje y el acierto de seguir confiando en Jonathan David después del penalti desastroso que falló, por decirlo así, el canadiense contra el Lecce el pasado fin de semana, y la confianza fue devuelta con un gol y una asistencia que valen mucho más de lo que parece. El fichaje de enero de la Juve debe ser David, un delantero que antes de llegar a Turín siempre marcó con continuidad. Si logra reencontrarla también en la Juventus en la segunda mitad de la temporada, los bianconeri tendrán la pieza más importante, la que les ha faltado hasta ahora.



