Menu EditorialFútbol InternacionalSerie ACalendario
CalendarioNetworkContactos

Noche cerrada en Noruega para el Inter FC: el Bodø/Glimt se impone 3-1 y Chivu pierde a Lautaro

Noche cerrada en Noruega para el Inter FC: el Bodø/Glimt se impone 3-1 y Chivu pierde a LautaroTODOmercadoWEB.es
© foto de www.imagephotoagency.it
Hoy a las 07:00Serie A
Bruno Cadelli

Los rayos noruegos también alcanzaron al Inter FC, castigado en la ida del playoff de la Champions League por un punto de mala suerte y por demasiada superficialidad en los momentos clave del partido. Los nerazzurri se deshicieron entre el hielo y cayeron 3-1 en una noche que empezó bien y acabó peor, superados en ritmo por las aceleraciones del Bodø/Glimt y golpeados además por la lesión de Lautaro Martínez, sustituido al cuarto de hora de la reanudación por un problema muscular pendiente de valoración. Para colmo, Calhanoglu también está KO y en Lecce Barella se lo perderá por sanción, uno de los más señalados en la noche noruega. La mejor noticia de la velada llegó desde Milán: el AC Milan empató contra el Como y la ventaja sobre el AC Milan sube a siete puntos, a trece jornadas del final. La pelea por el Scudetto, eso sí, pasa a segundo plano, porque en menos de una semana, para meterse en octavos, hará falta, como suele decir Chivu, 'la mejor versión de sí mismos'. El equipo de Knutsen volvió a demostrar que es uno de los rivales más temibles de Europa y, a domicilio, también venderá cara su piel, después de haberse cargado ya al Atlético de Madrid. En Bodø abrió la lata Fet, en una de tantas incursiones por dentro que dejaron en evidencia a la zaga nerazzurra, demasiadas veces endeble y poco arropada por el centro del campo. El empate de Pio Esposito —segundo tanto de peso consecutivo tras marcar a la Juventus— no enderezó el rumbo, con el barco haciendo aguas después del poste de Lautaro nada más arrancar la segunda parte. Tras la lesión de El Toro se desató la tormenta perfecta: en tres minutos, primero Hauge y luego Hoegh, pusieron de rodillas a los nerazzurri, incapaces de reaccionar al uno-dos letal. El sábado toca visitar Lecce, un equipo en plena pelea por la permanencia que en la ida, en San Siro, ya vendió cara su piel. Una salida tras otra, en el tramo más complicado del campeonato.

Primera parte igualada - Chivu tiene que lidiar con lesiones y sanciones y coloca a Barella en la sala de máquinas y a Darmian en el lateral derecho, de vuelta al once tras meses fuera. Zielinski parte desde el banquillo junto a Dimarco; arriba, pareja Lautaro-Pio Esposito. El argentino, de inicio, ya pellizcó a la defensa noruega con un zurdazo que repelió Gundersen, mientras Mkhitaryan mandó alto desde la frontal. El Bodø/Glimt subió entonces el voltaje ofensivo, aunque sin inquietar a Sommer. En el 20' los noruegos agitaron el duelo: pared vertiginosa en tres cuartos, delicadeza de Hoegh para la llegada de Fet y derechazo letal a la espalda del meta suizo. El Inter acusó el golpe pero se soltó de las cuerdas: Darmian asustó a los locales con un disparo al palo y Barella, tras una gran intuición de Lautaro, remató centrado. Eran los avisos del empate, que llegó en el 30': centro desde la derecha y, en el barullo del área, apareció Pio Esposito, depredador del área, para firmar su segundo gol consecutivo tras ver puerta en el Derbi de Italia.

Desplome nerazzurro - El muro noruego resistió el empuje aunque tembló en el arranque de la reanudación, cuando los nerazzurri se toparon con su segundo poste de la noche tras un remate rocambolesco de Lautaro Martínez. Tras otra ocasión de Carlos Augusto, el Bodø/Glimt volvió a volcarse arriba y encadenó dos saques de esquina consecutivos para acorralar a los nerazzurri. El partido parecía dormirse pero cambió en un minuto, al 15' de la segunda parte: entró Thuram por Lautaro Martínez —que se retiró por una molestia en el gemelo— y Hauge, tras una pérdida del Inter, fusiló a Sommer por debajo del larguero para adelantar a los noruegos. El duelo se encendió y el Inter se diluyó, porque dos minutos después Blomberg puso un caramelo a Hoegh, que solo tuvo que empujarla para el 3-1. Otro agujero por dentro y la zaga nerazzurra, petrificada. Fue el golpe que dejó el encuentro aún más helado. El Inter no consiguió morder y el Bodø/Glimt rozó incluso el cuarto, que habría sido una condena casi definitiva para la clasificación.

Editorial
Fútbol Internacional
Serie A
Más leidás