Bastoni, Kalulu, La Penna, Rocchi, Rrahmani, Allegri, Rabiot, Nico Paz, Di Francesco, Malen: una ráfaga de preguntas al maldito mundo del fútbol
Esta semana, preguntas rápidas y respuestas velocísimas, empezando por el tema de la semana: ¿las tortas al Gabibbo? No, el caso Bastoni.
¿Se equivocó Alessandro Bastoni? Y tanto.
¿Se equivocó al máximo con ese tipo de celebración? Claro que sí.
¿Es el primer jugador que falla de esas dos maneras? En absoluto.
A sus colegas que se han equivocado, ayer y hoy, ¿les ha tocado la misma suerte (léase: escarnio público)? Responden ustedes.
¿Las disculpas de Alessandro Bastoni, es decir, de un jugador que se equivocó en el campo, son algo habitual o una rareza? Lo segundo.
¿Por qué pidió perdón Alessandro Bastoni? Porque (aquí toca fiarse) es una persona realmente decente, que sabe admitir sus errores. Y porque tenía que proteger a su familia, horriblemente maltratada.
¿El árbitro La Penna es un monstruo? No; los monstruos son los que, detrás de un teclado, creen poder escribir lo que les da la gana.
¿Era La Penna el árbitro ideal para un Inter FC-Juventus FC? No: para el partido más importante, el ideal es... el mejor de la temporada. Es decir, Doveri.
¿Hace bien el designador Rocchi en pedir colaboración y mayor corrección? Por supuesto, pero en este caso fue el primero en equivocarse, porque no eligió al mejor silbato.
¿La Juventus FC fue gravemente perjudicada? Sí; quedarte con diez en un partido así te condena a un encuentro casi imposible (y de hecho el equipo de Spalletti, pese al KO, en San Siro hizo un gran partido).
Si el mismo lío de San Siro hubiera ocurrido, no sé, en un US Lecce-US Cremonese, en plena lucha por la salvación, ¿habríamos machacado al Bastoni de turno en nombre de un fútbol sin simuladores y otras fealdades? No; nos habría dado exactamente igual.
¿Es normal que aquello hubiera atraído mucha menos atención? Claro que sí: la importancia del partido y el peso de los clubes siempre marcan la diferencia. Pero entonces, por favor, salgamos de la maldita hipocresía que envuelve al fútbol y digamos las cosas como son: la indignación general no apunta realmente a los horrendos piscinazos (si no, hablaríamos de ello cada semana), sino al hecho de que la simulación dio puntos al Inter FC y no a la Juve, que además los habría merecido. A nosotros, los italianos, nos importa principalmente la clasificación; lo demás es guarnición (si luego arreglamos también a los simuladores, mejor).
¿Kalulu se comportó bien? De maravilla. Que, además de la primera y la segunda amarilla, tenga que cumplir una sanción es una injusticia ridícula, fruto de un reglamento que no contempla el sentido común.
¿Pagó la Juve en Estambul, de algún modo, lo de Milán? No. La verdad es que hay una Juve con y sin Bremer (sin el brasileño, la media de puntos se desploma). Y eso al margen de las grandes capacidades de Spalletti.
¿Que el destino de la Juve dependa de la presencia de un jugador qué significa? Que, al margen del gran trabajo de Spalletti, aún queda mucho por hacer en cuanto a retoques de mercado.
¿El SSC Napoli está rindiendo por encima de sus posibilidades? Sí; ahora mismo, y con tantas bajas en la plantilla, ya es mucho que el equipo responda como lo está haciendo.
¿Las numerosas bajas por lesión, incluida la última (Rrahmani, fuera al menos dos meses), son solo mala suerte? No; también dependen de la gestión del grupo. Los jugadores del SSC Napoli, justo después del KO ante el Bologna FC en Liga, lo habían dejado claro.
¿Allegri es el mejor comunicador del campeonato? Seguro que es el menos llorón: si le falta un jugador no se queja, si le preguntan por el caso Bastoni no se aprovecha, si le hablan de fútbol bonito, le da igual. Todos deberían aprender a tomarse menos en serio, como él.
¿El destino del scudetto del AC Milan pasa por el partido de esta noche ante el Como? Probable, y dependerá sobre todo de dos factores: 1) Cómo el AC Milan logre absorber la ausencia de uno de los jugadores más fuertes de la Serie A (Rabiot). 2) Cómo saldrá Nico Paz al césped de San Siro tras un par de partidos bastante flojos.
¿Di Francesco está sorprendiendo? Sí. Aquí y allá se daba por descendido a su US Lecce. El camino hacia la salvación es aún larguísimo, pero su grupo está por encima de lo esperado.
¿Malen es bueno? Y tanto. Y también hay que aplaudir a quien lo fichó: en enero no es sencillo pescar perlas raras, hay pocas y las quieren todos. La 'perla' Malen la pescó el AS Roma, se la arrebató a la competencia e hizo una pequeña obra maestra (aunque quitarlo del campo en el Maradona no fue la mejor idea).
¿Algo más que añadir? Tal vez, pero ahora toca el bobsleigh a dos. Chao.



