Vergüenza VAR. La Penna merece un largo parón. Bastoni, una simulación para sonrojarse: un jugador así no merece la Selección. Pio Esposito y el orgullo de la Juve, las únicas sonrisas del Derbi de Italia
Basta ya. Borremos el VAR si es para producir semejantes vergüenzas. La segunda amarilla que acabó en la expulsión de Kalulu es una derrota clamorosa para el fútbol. Una herida que nos toca a todos. ¿El protocolo de este VAR ridículo no permite intervenir en estos casos? Pues hay que cambiarlo ya. Porque este triste episodio ha arruinado el Derbi de Italia. El señor La Penna cometió un error clamoroso. Me pregunto cómo no se mosqueó viendo la desesperación del defensa bianconero. ¿De verdad pensó que era pura teatralidad? ¿Ni se le pasó por la cabeza, al menos, consultar con el asistente que cubría esa zona? La Penna merece un largo parón. El designador, Rocchi, está cada vez más en apuros con estos árbitros mediocres, que por culpa del VAR han dejado de arbitrar, de tirar también de instinto para leer las jugadas. Basta ya. Basta también con los simuladores. ¿Bastoni está orgulloso de lo que ha hecho? ¿Ni por un segundo tuvo la tentación de confesarle al colegiado que no hubo contacto? Chivu, hombre inteligente, lo cambió al descanso. Una expulsión moral. Pero no basta. Un jugador así no puede vestir la camiseta de la selección italiana. Que lo medite el seleccionador Gattuso, hombre de deporte y de lealtad. Y que alce la voz el presidente Gravina. No podemos mirar hacia otro lado.
El partido, desde mi punto de vista, es puro atrezo. Con el triunfo, el Inter FC da un paso más hacia el Scudetto. Pero, para mí, las únicas sonrisas las regalan la genialidad de Pio Esposito (menudo talento) y la orgullosa reacción de una Juve castigada de forma clamorosa pero metida en el partido hasta el gol decisivo en el descuento. Spalletti le ha cambiado el alma al conjunto bianconero, que, sin embargo, con esta derrota ve peligrar incluso la clasificación para la Champions.
Quién sabe cuántas veces la familia Percassi habrá maldecido la elección veraniega de Juric. Ojo, no era fácil ir más allá del 'Gasp', rostro y motor del salto de calidad de la Dea. Los propietarios buscaron un doble de Gasperini, pero apostaron por el equivocado. Palladino llegó a contrapié. Ha aportado trabajo e ideas. El triunfo en el Olímpico contra la Lazio certifica otro salto de calidad de la Dea. Palladino pudo salir tocado de su divorcio con la ACF Fiorentina; en cambio, ha vuelto a la pista aún más determinado. Y ojo con esta Atalanta, que está marchando a ritmo de zona Champions.
Un paso atrás. Volvamos al triunfo del Ac Milan en Pisa. A la magia de Modric. Qué lección está dando a todos este eterno campeón. Muchos, a su edad y con su historia, se habrían ido a hacerse de oro entre jeques: una montaña de dinero y un fútbol de plástico que casi ofende el palmarés de algunos fuera de serie. Modric, en cambio, ha elegido quedarse en el fútbol de verdad, entre emociones auténticas. Toda una lección.
Cerramos con la ACF Fiorentina, que se lleva tres puntos valiosísimos en casa del Como. Tres puntos de oro en la dura carrera por la permanencia. Ya se nota el efecto Paratici. El nuevo director del área deportiva ha logrado transmitir al grupo esa garra y esas ganas de sufrir, fundamentales cuando navegas por ciertas zonas de la tabla. En el fútbol, como en otras empresas, los buenos marcan la diferencia.



