Lazio, ataque sin pólvora: los datos implacables de un frente que no encuentra el gol
Hay crisis de gol en la Lazio. O, mejor dicho, la temporada 2025/26 confirma lo que el histórico de la plantilla celeste dice a las claras. Ante el Cagliari, los celestes se quedaron sin ver puerta por cuarta vez en las últimas seis jornadas de Serie A y las dudas son muchas. Van desde la manta demasiado corta, que impide encontrar el equilibrio entre solidez defensiva y propuesta ofensiva, hasta poner en cuestión la idea de Maurizio Sarri. Un técnico de todo menos defensivo, y desde luego no incapaz de construir un equipo capaz de marcar con continuidad. El problema está en los números y, ahora mismo, no hay solución. La Lazio cuenta con ocho atacantes en plantilla, y sus registros explican a la perfección por qué es el séptimo peor ataque de la Serie A.
Lazio, los números implacables del frente ofensivo
En el currículum de los ocho atacantes de la plantilla apenas figuran ocho temporadas cerradas con al menos diez goles en liga. Cuatro son de Pedro, el último en lograrlo el curso pasado. Hasta entonces, el español no alcanzaba la doble cifra desde hacía más de una década (2013/14), prueba de que lo del año pasado fue la excepción y no la norma. Boulaye Dia suma dos cursos con al menos diez goles, con el Reims (2020/21) y la Salernitana en 2022/23. La misma temporada en la que Mattia Zaccagni también firmó su única doble cifra, casualmente con Maurizio Sarri en el banquillo. El otro atacante que llegó a diez en su carrera fue Gustav Isaksen, también en la 2022/23, con el Midtjylland, en Dinamarca. Salvo Pedro, la Lazio no tiene en plantilla un delantero que haya hecho al menos diez tantos en liga en los últimos tres años. En enero, el club decidió reforzar el frente de ataque con las llegadas de Ratkov y Maldini. El primero tiene como récord personal las nueve dianas de este año con el Salzburgo, mientras que el ex de la Atalanta se quedó en un tope de cuatro con el Monza.
Lazio, las diferencias con el último Sarri
Para entender la diferencia respecto al pasado reciente, basta con fijarse en Ciro Immobile: en la temporada que llevó a la Lazio al segundo puesto ya acumulaba ocho campañas en doble dígito. Aquel año, el '9' celeste cerró el curso como máximo goleador con 'apenas' doce tantos, seguido por los 10 de Zaccagni y las nueve dianas de Felipe Anderson y Milinkovic-Savic. Futbolistas con gol, capaces de dar brillo a un juego que producía ocasiones. Algo que hoy no se ve en la Lazio. Y, sin embargo, el entrenador es el mismo. Y sus ideas no han cambiado. El curso pasado el problema era la excesiva osadía del 4-2-3-1 de Baroni. Hoy el problema es la excesiva prudencia del 4-3-3 de Sarri. Quizá, sencillamente, el problema esté en otra parte.



