El Olympique de Lyon, k.o. tras 13 triunfos seguidos; Fonseca: "Hemos jugado a un nivel más bajo"
Noche amarga para el Olympique de Lyon, arrollado 3-1 por el Estrasburgo en el partido que cerró la 23ª jornada de la Ligue 1. El equipo de Gary O’Neil impuso desde los primeros minutos una intensidad superior, poniendo en serios apuros a los visitantes y llevándose un triunfo merecido.
Uno de los más esperados era Endrick, de vuelta en el once tras la expulsión sufrida en Nantes hace unas semanas. Abierto en la derecha, el joven brasileño no logró marcar diferencias como se esperaba, le costó generar superioridades y encontrar espacios ante una zaga agresiva y bien armada. Actuación gris en un choque que pedía más chispa y personalidad. En el pospartido, el técnico Paulo Fonseca prefirió no señalar a nadie: "No quiero individualizar, ninguno de los jugadores hizo un buen partido. Hablaré con él, tengo que entender qué podría haber mejorado en su juego. Como siempre, analizaré todo el encuentro. El equipo jugó a un nivel distinto al habitual".
Fonseca optó por un discurso equilibrado, asumiendo una noche complicada para todo el colectivo más que para un jugador en concreto. Queda, sin embargo, la sensación de que, en un partido tan físico e intenso, al OL le faltó chispa en el uno contra uno y capacidad para cambiar el ritmo, virtudes que precisamente debía aportar Endrick.



