Kossounou, la involución del defensa del Atalanta tras la Copa Africana de Naciones. ¿Qué le ha pasado?
Pensando en la huella que dejó en la zaga del Atalanta la pasada temporada y en lo que se está viendo este curso, Odilon Kossounou podría ser la versión futbolística de "El difunto Mattia Pascal". Desde el punto de vista literario hablamos de una obra maestra; del actual dorsal tres nerazzurro no se puede decir lo mismo: a día de hoy, un pariente lejano del zaguero que el curso pasado rindió a buen nivel.
Cuando llegó al Atalanta, Kossounou era un central exterior tan dinámico como fiable atrás y con la experiencia adecuada en competiciones europeas: no en vano fue clave en las 11 victorias consecutivas de la Dea, entonces líder. En medio, un único gran punto negro llamado continuidad física. Una lesión en los isquiotibiales y en los aductores le tuvo KO hasta tres meses, regresando solo en el tramo final de la temporada.
Ejecutar la opción de compra fue pura formalidad a la vista de lo mostrado sobre el césped. Se confiaba en evitar nuevas recaídas y, en lo futbolístico, aquello ponía la primera piedra. El inicio de curso fue bastante regular, pese a algún pequeño error, luego llegó el primer bajón (como al resto del equipo) hasta el culmen con el grave fallo ante el US Sassuolo que le costó el banquillo a Juric.
Llega Palladino y él sigue siendo titular pese a los altibajos: protagonista contra el Chelsea, golazo ante la ACF Fiorentina y después rumbo a la Copa Africana de Naciones. A la vuelta, Kossounou parece otro jugador: lento, torpe en la salida, confuso con el balón en los pies y autor de un sinfín de errores de marcaje. En Champions League, en el tríptico Athletic Club, Union Saint-Gilloise y Borussia Dortmund, fue de los peores, y en la Serie A se ha ido al banquillo, también porque la retaguardia ha ganado muchas más certezas con el crecimiento de Ahanor y el regreso en firme de Scalvini.
Una involución inesperada que pide a gritos un inmediato golpe de timón en una zaga donde tiene condiciones para cumplir: sobre todo en un Atalanta que, para escalar aún más en la clasificación, necesita mayor solidez defensiva.



