El Génova valora refuerzos para la medular: Asllani vuelve a sonar. Gronbaek, cerca del Hamburgo
La hoja de ruta marcada por Rossi es muy clara: el Génova solo se moverá en el mercado para incorporar jugadores claramente superiores a los que ya hay en plantilla o perfiles con características distintas. Con esa premisa, la zona que más pide calidad y soluciones nuevas es la medular. La prioridad sigue siendo Cristian Casseres Jr: pese a un nuevo intento del conjunto genovés, el Toulouse ha reiterado su negativa. El Génova no se baja de esa vía, pero la operación se ha complicado porque el club francés parece dispuesto a desprenderse del venezolano solo en verano, también a la vista del interés del Sevilla.
En paralelo, el conjunto genovés valora otras opciones, tanto en el extranjero como en Italia. Con la llegada de Baldanzi, De Rossi podría variar más a menudo el sistema de juego, pasando del 3-5-2 a esquemas como el 3-4-1-2 o el 3-4-2-1, lo que aumenta la necesidad de un centrocampista con buen pie y capacidad para construir. En esa línea, gustan Alexsandro Amorim, del Alverca y nacido en 2005, por quien el Génova estaría dispuesto a invertir unos 8 millones, y Maurits Kjaergaard, danés del Salzburgo, un perfil más hecho y buen asistente. Siguen en segundo plano Mathias Kjolo, del Twente, y Joan Jordán, del Sevilla.
En Italia vuelve a coger fuerza Kristjan Asllani, en la rampa de salida y seguido también por el Paris FC, aunque su ficha supone un obstáculo. Ojo asimismo a Matteo Prati, del Cagliari. En el capítulo de salidas, Gronbaek está cerca del Hamburgo.



