Un adiós al fútbol a ritmo de goles y asistencias. Miralem Pjanic, crónica de un predestinado
"He pasado mi vida tocando mi propia melodía". Miralem Pjanic se retira del fútbol y lo hace dedicando un mensaje a su compañero de toda la vida: el balón. Señalado desde muy joven como uno de los talentos más prometedores del fútbol mundial, el centrocampista bosnio dice basta antes de cumplir 36 años, tras vestir camisetas de peso: desde sus inicios en el Olympique de Lyon, su salto a la Serie A con la AS Roma y su etapa en la Juventus. Después llegó el FC Barcelona, y más tarde el Besiktas, el Sharjah FC en Emiratos Árabes Unidos y, por último, el CSKA de Moscú, su último club antes del adiós.
"El fútbol ha sido mi música", subrayó Pjanic al anunciar su decisión. Esa misma música que en la Serie A se recuerda bien, como también la recuerdan los aficionados de la Juventus y de la AS Roma gracias a sus goles y asistencias. Y a los títulos que llevó a sus clubes.
En concreto, con la Juventus conquistó cuatro Scudetti, dos Copas de Italia y una Supercopa de Italia; con el FC Barcelona, una Copa del Rey; con el Besiktas, una Supercopa de Turquía; con el CSKA de Moscú, una Copa de Rusia; y otros trofeos en Emiratos con el Sharjah. En total, más de 70 goles en más de 600 partidos entre todos sus clubes, con 132 asistencias. Pero, sobre todo, un talento descomunal mostrado sobre el césped como pocos. Ahora toca cambiar, con un futuro por escribir.



