Akanji, al Inter FC con tres años de retraso: justo lo que hacía falta. Un motivo más para el Scudetto
Si la zurda de Dimarco es top-3 mundial, Manuel Akanji ha tardado menos de un año en ganarse a todo el planeta Inter FC. Y pensar que la controvertida salida de Pavard acabó, casi por sorpresa, con la llegada de última hora del central suizo, además en cesión por un millón de euros con opción de compra. Club, vestuario y afición, casi seis meses después, coinciden: el nivel es absoluto y el carisma, de líder. Y para Chivu se ha convertido en muy poco tiempo en primera opción e insustituible.
Al saber que en el Manchester City iba a tener poco espacio, en una plantilla ya saturada desde el pasado verano, Akanji coqueteó con el club nerazzurro y aterrizó en Milán. «Había otras opciones. No fue fácil para mi agente, pero yo lo tenía claro. Quería seguir jugando al máximo nivel europeo y con el Inter FC lo he conseguido», contó en su presentación como nuevo fichaje del club de Viale della Liberazione. A estas alturas de la temporada, los números demuestran que ha sido capaz de echarse el equipo a la espalda.
Ha jugado todos los partidos de Liga saliendo en el once titular, salvo en dos ocasiones (esta noche ante el Lecce y contra el Pisa). En la Champions, Chivu le ha dado aire con algunos minutos sueltos en los compromisos más asequibles de la Fase de Liga (Slavia Praga, Union SG y Kairat), pero en el resto ha acumulado 617 minutos. Suma 2.637 en la temporada actual, solo por detrás de Bastoni y Sommer. El motivo se explica rápido: a diferencia de Pavard, Akanji no solo ha mostrado flexibilidad en su ubicación sobre el campo (central y como central exterior), sino una continuidad y una mentalidad de top que al Inter FC le venían como el comer.
Casi imposible prescindir de él. Pese a sus 30 años, el Inter FC necesitaba relevo, aunque fuera a corto plazo, tras una temporada que dejó a Acerbi y compañía hechos jirones. Hablamos, además, de un futbolista capaz de ganar la Champions League, precisamente contra los nerazzurri en la final de Estambul. También allí, con Guardiola en el banquillo, como titular. En el fútbol nada es casual y el club milanés tiene un motivo más para ir a por el Scudetto este año. De lograrse, la opción de compra de Akanji pasaría a ser obligatoria y, por 15 millones de euros, Chivu lo tendría en propiedad. Pudo haber ocurrido hace tres años, como desveló el propio jugador. Más vale tarde que nunca.



