PSG, sin prisas con Hakimi: el marroquí estará protegido en lo físico y en lo mediático
A poco más de una semana de la final de la Copa de África perdida contra Senegal, las heridas en el seno de Marruecos distan de estar cerradas. El episodio que sigue pesando como una losa es el penalti fallado por Brahim Díaz, un error que pudo haber entregado el título a los Leones del Atlas. Un momento traumático, amplificado por la polémica Panenka de Kylian Mbappé y por una dedicatoria que no pasó desapercibida, contribuyendo a que el recuerdo de aquella noche fuese aún más amargo.
Entre los jugadores más tocados por esta Copa de África está también Achraf Hakimi. Llegó al torneo en casa ya lesionado; el lateral del Paris Saint‑Germain se perdió la fase de grupos y, cuando reapareció, nunca logró rendir a su nivel habitual. Una participación, en conjunto, por debajo de lo esperado, sobre todo si se compara con sus prestaciones con la camiseta del PSG. De vuelta a París el pasado miércoles, Hakimi no fue alineado en el partido de liga en Auxerre, una señal clara de una gestión cuidadosa y medida.
Según Le Parisien, el club parisino ha optado por una línea de protección total hacia el jugador. Sin exposición mediática en su regreso, sin contenidos en los canales oficiales: una estrategia clara para evitar presiones añadidas o posibles ironías tras la decepción continental. Luis Enrique habló directamente con el carrilero marroquí para valorar su estado anímico, consciente de que el aspecto psicológico pesa tanto como el físico. En lo puramente atlético, el cuerpo técnico del PSG no quiere correr riesgos: Hakimi forzó los plazos para estar en las rondas eliminatorias de la Copa de África y ahora la prioridad es evitar recaídas. Por eso se antoja improbable que salga de inicio en el duelo de Champions ante el Newcastle. Prudencia y calma: esa es la consigna en París, aunque recuperar a pleno rendimiento al marroquí sería oro para una plantilla ahora mismo corta.



