Napoli, corto y exprimido: la Fiorentina, último obstáculo antes de una semana limpia
Arranca una nueva etapa para el SSC Napoli. Tras las derrotas ante la Juventus y el Chelsea FC, el equipo de Antonio Conte debe centrar y volcar toda su energía en el objetivo del cuarto puesto. El nivel de juego y de energía de una plantilla corta y aún más exprimida no da para pensar en otras metas. Dos días y medio después del gran esfuerzo realizado ante el Chelsea, que no bastó para evitar un recorrido europeo mortificante, el SSC Napoli no tiene margen de error frente al ACF Fiorentina. Toca apretar los dientes para los partenopeos, con la vista puesta en que llega por fin la primera semana tipo —el hábitat natural de Conte, que ya sufrió para gestionar el doble compromiso incluso cuando tenía casi a todos— para recuperar energías y, probablemente, varias piezas (seguro Rrahmani y Mazzocchi, y no se descarta Anguissa).
Un solo cambio para Conte
Con respecto a la Champions, el técnico del SSC Napoli introduciría únicamente a Gutierrez —pese a sus dificultades para actuar en la derecha— por Olivera, que aun así fue de lo más positivo, con Spinazzola por la izquierda. En defensa, Beukema no apunta a entrar; pese al bajón de Juan Jesus, el brasileño seguirá junto a Di Lorenzo y Buongiorno. En la medular, decisiones obligadas: Lobotka y McTominay llegan muy justos en lo físico, también porque Elmas debería seguir actuando como mediapunta, junto a Vergara —el mejor en las últimas semanas en el SSC Napoli— por detrás de Hojlund. Respecto al miércoles, vuelve a estar disponible Giovane, un recambio valioso para la segunda parte y para dar aire a alguno de los de arriba.
Problema en la segunda parte
Sobre todo la última media hora frena a los partenopeos. Llevan meses tirando de los mismos (antes incluso de la plaga de bajas a Conte le costaba prescindir de sus hombres más representativos) y muchos han visto cómo su rendimiento bajaba de forma evidente; incluso tras buenos primeros tiempos, al SSC Napoli le cuesta mantener la misma intensidad tras el descanso. El fútbol de Conte exige duelos y un ritmo por encima del rival, y ahora mismo el equipo no tiene continuidad dentro de un mismo partido. Ante el ACF Fiorentina, los de siempre deberán cargar en las piernas los durísimos 95 minutos del miércoles. En este contexto, además de Giovane, a Conte solo le queda confiar en el crecimiento de Lukaku y en otro refuerzo en el mercado.



