La marcha de Bailey, seis meses después, retrata el mercado de verano de la AS Roma: solo Wesley ha convencido
En verano, el mercado de la AS Roma, confeccionado, al menos en parte, a partir de las indicaciones de Gian Piero Gasperini, pareció a muchos un acierto. Futbolistas como Tsimikas, Ferguson y Bailey encarnaban, sobre el papel, las cualidades técnicas útiles para que el entrenador implantara su idea de juego. Pero hoy, pocos meses después del cierre del mercado de verano, las valoraciones son diametralmente opuestas.
Empezamos por lo más reciente: Leon Bailey llegó arropado por el clamor de la afición. Se lesionó casi de inmediato. Y apenas ha jugado, influyendo todavía menos. El resultado es un regreso anticipado al Aston Villa, club que lo había cedido a la AS Roma hace unos meses. Un destino, el del retorno exprés al club de origen, que hace unas semanas parecía que también podía alcanzar a Evan Ferguson, delantero centro que llegó a Trigoria en calidad de cedido y con una opción de compra cercana a los 40 millones de euros. El irlandés seguirá, también por la lesión de Dovbyk, pero sus cifras explican su impacto: solo 3 goles en la Serie A en 16 apariciones.
Otro sin impacto, y del que también se rumorea una rescisión anticipada de la cesión, es Kostas Tsimikas: 11 partidos de liga, la mayoría saliendo desde el banquillo, y pocas alegrías sobre el césped. Ziolkowski se ha esforzado, crecerá seguro, pero su impacto aún no es arrollador. Lo mismo para Ghilardi, que solo recientemente está encontrando mayor continuidad tras meses de banquillo. Mejor ha estado El Aynaoui, sin actuaciones para enmarcar y con una ausencia justificada por el mes largo de Copa África. Cierre con Wesley, el único realmente determinante en el conjunto romanista.



