Bolonia: una compra definitiva y tres renovaciones en diez días. A la espera de los casos más espinosos...
El Bolonia se mide mañana al Udinese en el último partido de esta 26ª jornada de la Serie A y cierra diez días en los que ha blindado nada menos que a cuatro jugadores de la plantilla y ha recuperado la sonrisa con el regreso a la victoria en Liga ante el Torino y en la Europa League frente al Brann. El club rossoblù, tras los meses más complicados de la era Vincenzo Italiano y a la espera de ver cómo acaba la temporada —y si el técnico seguirá el próximo curso—, ha empezado a atar a varios de sus hombres clave. El 12 de febrero fue el turno de Santiago Castro, delantero centro argentino, fundamental en el regreso al triunfo de los rossoblù tanto en Italia como en Europa, que firmó hasta 2030. Después, esta semana llegó el acelerón en otros tres frentes: el lunes pasado estampó su firma el mediapunta danés Jens Odgaard, con un nuevo contrato válido hasta el 30 de junio de 2029. Misma fecha de vencimiento para Matteo Pessina, cuya renovación se hizo oficial 24 horas después, y, además, la compra definitiva de Tommaso Pobega al AC Milan. Siete millones de euros para hacerse con el centrocampista, nacido en 1999, del club rossonero, que el miércoles firmó hasta 2028 con opción a una temporada más.
En definitiva, el Bolonia se ha movido con decisión en las renovaciones y no piensa detenerse aquí, también porque aún quedan por resolver los casos más espinosos. Dicho esto, Nikola Moro podría ser el siguiente y, en el caso de Jhon Lucumí, no parece haber margen. El club emiliano intentará blindar en las próximas semanas, sobre todo, a dos pilares del once titular.
El caso más urgente es el de Remo Freuler, que acaba contrato en junio. Con el entorno del suizo, nacido en 1992, se negocia desde hace tiempo un nuevo vínculo hasta 2027 o 2028, pero por ahora no hay acuerdo. Y también Riccardo Orsolini, emblema del Bolonia, que termina en 2027 igual que Lucumí. A diferencia del central colombiano, el internacional ha dado el visto bueno a suscribir un nuevo contrato, pero falta cuadrar los números: la intención del Bolonia es llegar cuanto antes a la firma y evitar a toda costa que Orsolini llegue a la próxima ventana de mercado con solo un año más de contrato.



