Marsella, ahora el objetivo es cerrar filas: Benatia y McCourt se reúnen con la afición
Tras anunciar el domingo su intención de dimitir, Medhi Benatia seguirá al frente del Olympique de Marsella como director deportivo hasta final de temporada, y con aún más peso en la estructura. La decisión, comunicada hace unos minutos por el club, supone un giro de guion en un contexto de fuerte inestabilidad para el equipo. El propietario Frank McCourt y el propio Benatia ya han hablado con la plantilla en la Commanderie y por la tarde hay previstas reuniones con los líderes de los grupos de aficionados para intentar cerrar filas y recomponer el entorno.
Según el comunicado oficial, "consciente de sus responsabilidades con la institución, Medhi Benatia ha aceptado ampliar el preaviso hasta junio y supervisará todas las actividades deportivas. El papel de Pablo Longoria, por su parte, evolucionará hacia tareas más institucionales, garantizando la representación del OM ante las autoridades deportivas francesas y europeas".
La medida llega en un momento delicado, entre la crisis deportiva —acentuada por la eliminación prematura en la Champions League y la dura derrota ante el PSG— y la crisis de gestión derivada del paso atrás de Roberto De Zerbi y de la dimisión inicial de Benatia. La tensión entre club y afición es palpable: durante la noche, las paredes en torno al centro Robert-Louis-Dreyfus amanecieron con pintadas de protesta contra Longoria, exigiendo su dimisión. No es la primera vez que McCourt intenta calmar a la afición. Ya en 2021, en plena crisis, se reunió con los grupos organizados tras graves incidentes en la Commanderie. Con el regreso de Benatia y las reuniones previstas con la afición, el OM busca recuperar estabilidad y concentración de cara a un tramo final de temporada clave.



