Longoria: "Últimas semanas muy duras; los equipos de verdad son los que se mantienen en el tiempo"
Al día siguiente del contundente 3-0 al Rennes en los octavos de final de la Copa de Francia, Pablo Longoria dio la cara. El presidente del Olympique de Marsella publicó un largo mensaje en Instagram para hacer balance de un tramo reciente marcado por decepciones, tensión y críticas. El OM venía de semanas muy complicadas: la dura derrota en Brujas, la eliminación de la Champions League y el empate amargo en Ligue 1 ante el Paris FC, después de tirar por la borda una renta de dos goles en los últimos minutos. Un contexto que había alimentado la frustración y la desconfianza en el entorno marsellés.
"Han sido semanas realmente duras, no solo por los resultados, sino por lo que nos han provocado por dentro", escribió Longoria, subrayando que en Marsella cada ocasión desperdiciada duele el doble. El dirigente español no buscó excusas y asumió plenamente la responsabilidad del bache: "En Brujas fallamos y, en ciertos casos, es normal que nadie se reconozca en una actuación así. La culpa es solo nuestra".
La victoria ante el Rennes supone, eso sí, un punto de partida, sin borrar lo anterior. "No arregla nada, pero era imprescindible", explicó Longoria, que tuvo un agradecimiento especial para el Vélodrome: un estadio capaz de expresar rabia y crítica, pero también de empujar al equipo en los momentos más duros. Para el presidente, el problema del OM no es el talento —que lo hay—, sino la continuidad. "Aquí cada partido pesa más, cada minuto cuenta. Los equipos de verdad son los que se mantienen en el tiempo". De ahí el llamamiento final a la unidad, la resiliencia y la ambición, valores que deben ir de la mano en un club único y de expectativas enormes. Ahora la mirada ya está puesta en la visita al campo del PSG, un examen decisivo para saber si la tormenta quedó atrás de verdad.



