Sommer, en el punto de mira, pero a Chivu le resulta muy difícil cambiar. A la espera del mercado
Una indecisión, más que una cantada. Lástima que llegara en el único tiro a puerta del AC Milan, y que en el rechace el Inter FC encajara el gol de la derrota en el derbi. De ahí que Yann Sommer haya vuelto a ponerse en el punto de mira de la crítica. No es la primera vez esta temporada: la noche negra ante la Juventus ya le costó al portero suizo una catarata de críticas en redes y peticiones a Cristian Chivu para mandarle al banquillo. El técnico rumano, con una muestra de liderazgo descomunal, explicó que no iba a hacerlo solo porque lo exigiera el tribunal popular, y Yann respondió con una actuación soberbia en el siguiente compromiso de Champions. Sin embargo, los errores se repitieron: ante el SSC Napoli, otro partido torcido, y también en Verona —donde el Inter ganó igualmente— no estuvo irreprochable. Tres indicios empiezan a dibujar un patrón.
Ahora a Chivu le resulta difícil cambiar. A corto plazo no debería ocurrir: en Madrid, ante el Atlético de Madrid, y siguiendo el hilo del técnico rumano, cabe esperar que bajo palos siga Sommer. En Pisa, eso sí, podría llegar también el turno de Josep Martínez. Condicional obligado: el portero español lleva varias semanas en el banquillo con regularidad, pero sobre él pesan los asuntos extradeportivos. No solo ni tanto en lo judicial: hay una investigación en curso sobre el accidente que provocó la muerte del octogenario Paolo Saibene; si hay responsabilidades del español se determinarán, pero es inocente hasta que se demuestre lo contrario y, además, la dinámica del suceso parece avalar esa tesis. La gran duda es la tranquilidad de un chico que ha vivido una tragedia así y lo que puede conllevar su regreso al campo. Aun así, conviene recordar varias cosas: tarde o temprano ocurrirá; desde el primer momento, Martínez ha buscado volver a la normalidad; se le pagó como a un titular (13 millones) y, cuando le han llamado, a menudo ha ofrecido buenas prestaciones. En definitiva, es un activo a recuperar.
Entre enero o, más probablemente, junio, se abrirá un frente ligado al mercado. Más allá de su valía, Martínez no ha conseguido imponerse como titular: tiene tiempo para hacerlo, pero es complicado por muchas razones. Y la dirigencia nerazzurra ya sondea el mercado: el nombre más creíble y del gusto del club sigue siendo el de Elia Caprile, del Cagliari, pretendido también por el AC Milan, que a su vez sigue a Zion Suzuki, actualmente en el dique seco. También aparece Noah Atubolu, del Friburgo, sin abandonar del todo una vieja idea que lleva a Marco Carnesecchi, del Atalanta; en cambio, por edad se descarta la vía que conduce a otro Martínez, Emiliano ‘Dibu’.



