AS Roma, un parón para que vuelva la calma en Trigoria: a la vuelta, ocho finales en la remontada hacia la cuarta plaza
El parón ha llegado quizá en el momento justo para la AS Roma. Tras semanas entre resultados flojos y desengaños europeos, se pensó que la victoria ante el US Lecce devolvería la calma al entorno, pero no fue así. En la previa, las palabras de Frederic Massara reavivaron la tensión: el director deportivo subrayó que las numerosas lesiones no pueden servir de coartada, remarcando que la plantilla cuenta con recursos suficientes para seguir siendo competitivos. Unas declaraciones que no habrían sentado bien a Gian Piero Gasperini, lidiando desde hace tiempo con una gestión compleja de la plantilla. El técnico, oficialmente por una afonía, prefirió no comparecer ante los micrófonos, alimentando aún más el clima de nerviosismo. Desde entonces han sido días de tiranteces y polémicas que han vuelto a poner el foco en unos equilibrios internos de todo menos sólidos.
Ahora, en Trigoria el objetivo es claro: recuperar solidez y serenidad. En este sentido, ha llegado una señal fuerte desde la propiedad: los Friedkin han dado la orden de bajar el tono y devolver el ambiente a cauces más sosegados. Por ello será clave el papel de Ranieri, hombre de confianza de la presidencia, llamado una vez más a hacer de mediador entre Gasperini y Massara, tras las fricciones ya afloradas durante las distintas ventanas de mercado. No es casualidad: fue él quien señaló a estas dos figuras para poner en marcha un nuevo proyecto a tres años.
Al margen de las relaciones personales, ahora debe primar el bien de la AS Roma. Este parón debe servir para dejar atrás todas las rencillas internas y relanzar la carrera por la cuarta plaza. A la vuelta, al conjunto romanista le esperan ocho auténticas finales: un último y decisivo esprint que afrontar sin margen de error y con la máxima concentración. El primer obstáculo será también el más exigente: el 5 de abril la AS Roma visitará al líder, el Inter FC, una prueba de fuego inmediata para comprobar si en Trigoria ha vuelto la calma.



