Lucha por la permanencia en la Serie A: cota 34-36 puntos. ACF Fiorentina, en el alambre; Pisa SC y Hellas Verona FC, en apuros
La pelea por la salvación en la Serie A entra en su punto álgido, con un panorama tan incierto como concurrido. Tras 25 jornadas, con AC Milan y Como aún con un partido pendiente, la frontera entre la tranquilidad y la pesadilla del descenso se comprime en apenas nueve puntos y cinco equipos.
Cremonese, Genoa y Lecce encabezan el grupo de los que hoy se salvarían, con 24 puntos cada uno, pero todavía no pueden confiarse. Justo detrás asoma la ACF Fiorentina con 21, en lenta pero constante mejoría, mientras Pisa y Hellas Verona cierran la tabla empatados a 15, con una situación cada vez más apremiante.
Con 13 jornadas por disputarse, la barrera de la salvación se sitúa entre los 33 y los 36 puntos. ¿Cómo se llega a esa cifra? El histórico de los últimos diez campeonatos de la Serie A ofrece una respuesta clara. Por ejemplo, en 2021/22 la Salernitana se salvó con apenas 31 puntos; en 2022/23 el Hellas Verona se mantuvo en la Serie A con 31; en 2023/24 el Empoli lo logró con 36; y en 2024/25 el Lecce terminó justo fuera de la zona de descenso con 34. La tendencia de los últimos años confirma que la barrera de los 40 puntos, antaño considerada garantía matemática de salvación, ya no es tan imprescindible: varios equipos han mantenido la categoría con puntuaciones entre 31 y 35 puntos. Aplicando ese rango a la tabla actual y a las 13 jornadas restantes, el corte razonable se sitúa en torno a los 34-36.
Un objetivo al alcance de quienes se mueven en la zona gris, pero que exige un giro de timón a los que ocupan las tres últimas plazas. La ACF Fiorentina debería sumar entre 12 y 15 puntos, mientras que Pisa y Hellas Verona necesitan al menos 18-21, un botín equivalente a seis o siete victorias en lo que queda de campeonato.
Por último, no conviene pasar por alto la variable reglamentaria: en caso de empate a puntos entre el 17º y el 18º al final de la temporada, se disputará una eliminatoria de desempate a doble partido, ida y vuelta. Un detalle que puede calentar aún más el desenlace, convirtiendo cada punto en oro puro.



