Lazio, entre los sueños de Sarri y la realidad actual: una semana para definir la temporada
«Son siempre los sueños los que dan forma al mundo». Lo canta Luciano Ligabue y lo piensa —y lo verbaliza en rueda de prensa— Maurizio Sarri. «Yo soy como los aficionados: me encantaría soñar, pero ahora mismo no podemos permitírnoslo», declaró ayer el técnico toscano, 24 horas después de las palabras del director deportivo Angelo Fabiani, que habló de «un equipo no debilitado». Sarri, de momento, no sueña; se limita a constatar una realidad que coloca a la Lazio ante una semana potencialmente decisiva para la temporada. Dos duelos en Serie A ante Juventus y Atalanta para no descolgarse de la pelea por la séptima plaza que da acceso a Europa; y el miércoles, la Coppa Italia en Bolonia para mantener vivo el único objetivo realmente tangible de un curso complicadísimo. «Este equipo está afrontando enormes dificultades desde principios de año; podrán decir que somos flojos, pero no que no lo hemos intentado», subrayó ayer Sarri, poniendo en valor el esfuerzo de su vestuario.
Lazio, las decisiones para Turín y un ojo puesto en Bolonia
Ayer, en sala de prensa, Sarri dejó claro que habrá decisiones pensando también en Bolonia. «Maldini será titular en uno de los dos partidos, igual que Tavares» y, salvo sorpresa, será esta noche contra la Juventus. En el Allianz Stadium, el técnico toscano mantendrá al ex del Atalanta como referencia en punta, mientras que Petar Ratkov podría salir de inicio el miércoles en el Dall’Ara. Tavares, por su parte, entrará por Pellegrini en la línea de cuatro; Romagnoli ya está recuperado para formar pareja con Gila, con Marusic en el lateral derecho y Provedel bajo palos. En la medular, pocas dudas: Rovella podría volver al once en Bolonia, pero ante la Juve está confirmado Cataldi como mediocentro, con Basic y Taylor a sus costados. Arriba, con Maldini como ‘9’, Isaksen ocupará la derecha, y en la izquierda hay duelo entre Pedro y Noslin. El canario apunta a titular esta noche, para salir desde el banquillo en Bolonia, también pensando en una posible tanda de penaltis por su sangre fría.



