Inter FC, el Scudetto en el punto de mira: del Bodø/Glimt al Genoa, Chivu no quiere pasos en falso
Una eliminación en la Champions League nunca se digiere fácil. Más aún cuando cae un equipo finalista en las dos últimas ediciones, con actuaciones de gala ante los grandes del Viejo Continente. Pero el pasado ya no cuenta y el Inter FC debe enfrentarse a la realidad: el Bodø/Glimt está en octavos, mientras que los nerazzurri se despiden de forma poco decorosa, sin desmerecer a un conjunto noruego que se ganó el pase con todo merecimiento. La suerte de Cristian Chivu es el calendario, porque mañana San Siro vuelve a acoger al Inter FC ante el Genoa, un partido trampa en el que los nerazzurri no pueden desconectar. La renta de 10 puntos sobre el AC Milan es enorme, y aun así el técnico rumano no duerme tranquilo.
En el fútbol todo puede cambiar en un partido, incluido un campeonato en el que el Inter, hasta ahora, ha pasado el rodillo. El equipo de Chivu es una apisonadora: no pierde desde el derbi de la primera vuelta y la racha de resultados se cortó solo con el empate en casa ante el SSC Napoli. El Scudetto está en el punto de mira —como también la Copa de Italia—, pero el técnico rumano necesita recuperar piernas frescas para el asalto final. La ovación de San Siro a la entrada de Denzel Dumfries frente al Bodø/Glimt lo dijo todo. Ahora, para el carril diestro, están el neerlandés, Luis Henrique y, si hace falta, Darmian. También se atisba de cerca el regreso de Calhanoglu, clave para dar descanso a Zielinski.
Quien seguirá en la grada es Lautaro Martínez, KO por una lesión muscular en el sóleo ante la que no se quieren correr riesgos. El ataque del Inter va dándole cada vez más espacio a Pio Esposito, pero es Thuram quien debe dar un paso al frente, tras un periodo de sequía que se prolonga ya demasiado. Este es el tramo más delicado de la temporada para el Inter, donde apuntalar aún más la ventaja es fundamental con el derbi en el horizonte. Haría falta un cataclismo para reabrir la lucha por el Scudetto. Todo está en manos de los nerazzurri para escribir su propio destino.



