Gattuso y la concentración que no habrá: el seleccionador quería en Coverciano también a Ahanor
No habrá concentración de la selección, y desde ayer es oficial. Gennaro Gattuso asume el mensaje: la Azzurra se defiende sola. El paso atrás de la Serie A, que primero había prometido disponibilidad y luego, en la práctica, redujo al mínimo los huecos para los dos días en Coverciano que quería el seleccionador, no le ha sentado nada bien. Esperaba esa cita también para evaluar a jugadores ahora menos presentes en las convocatorias de la Azzurra.
Que la concentración pudiera ayudar a la selección de cara a la repesca para el Mundial es, en realidad, discutible. Habría sido corta, un par de días, y Gattuso habría tenido que prescindir de varios azzurri: seguro de los muchos que compiten en el extranjero (ya no Raspadori, pero sí Donnarumma, Calafiori, Tonali, Udogie, Ruggeri, Retegui, Vicario), y no solo. Incluso con la máxima disponibilidad de calendario, entre Serie A y Copa de Italia, algún otro efectivo también se habría caído.
El seleccionador, aun así, podría haber contado con una buena tropa —la idea era citar a una veintena de jugadores— y ver en directo a varios jóvenes. Entre ellos, seguro, Marco Palestra, del Cagliari Calcio, y Davide Bartesaghi, del Ac Milan (de donde, con toda probabilidad, también habrían sido convocados Ricci y Gabbia), dos 2005 por los que Rino tiene gran estima. Y no solo: Gattuso, con toda probabilidad, también habría incluido en la concentración a Honest Ahanor, central de 2008 del Atalanta BC que vive una situación muy particular y, por desgracia, habitual: nacido en Italia, en Aversa, de padres nigerianos, aún no tiene la ciudadanía italiana, que solo podrá obtener el próximo 23 de febrero, cuando cumpla 18 años. Por eso nunca ha formado parte del entorno azzurro, ni siquiera en categorías inferiores, pero Gattuso apuesta por él y lo habría llamado para la concentración: al no ser una actividad oficial, no es necesario el pasaporte italiano. Y habría sido el aperitivo de una más que probable —si el césped lo permite, claro— convocatoria con vistas a la repesca de marzo.



