El Parma, la importancia de Chivu, Cuesta y el sueño del Mundial: Mandela Keita se confiesa
Una historia que merece ser contada: sus inicios en Bélgica, casi por casualidad y a «sugerencia» de un médico, hasta su llegada a Italia, al Parma, con un debut de pesadilla en la Serie A ante el Udinese. Mandela Keita no se vino abajo y miró solo hacia adelante, consciente de que esto no es más que el principio de una carrera que quiere hacer cada vez más grande. En exclusiva para TMW, el centrocampista del Parma se abre, siempre con una sonrisa, empezando por la historia de su nombre, Mandela: «La elección fue de mi madre. No hace falta decir mucho sobre Nelson Mandela; intento ser como él en la vida. Hizo grandes cosas por el mundo. Quiero ser humilde como él y trabajar con la cabeza baja. Es mi ídolo en la vida y le doy las gracias a mi madre».
¿Cómo empezó a jugar al fútbol?
«Un médico le dijo a mi madre que tenía demasiada energía y que debía hacer algo para desahogarme un poco. Me gustaba el fútbol y empecé a jugar con 5 años. Luego alguien vio mi calidad y arrancó mi carrera, con momentos duros, pero ahora estoy aquí».
¿Cómo fue llegar a Italia?
«Muy bien. El club pagó una suma importante por mí y siempre confió en mí. Gracias al Parma, que creyó en mí, estoy aquí. El primer partido no fue fácil: dos amarillas y la roja en mi debut. Pero trabajando día a día, con la ayuda del club y de mis compañeros, las cosas mejoraron, también gracias a Chivu, con quien di muchos pasos al frente».
¿Cuánto ha sido de importante Chivu?
«Me dio muchísimo. Pecchia también creía en mí, pero no fue lo mismo que con Chivu, también por culpa mía, porque tenía que aprender muchas cosas. Cuando llegó Cristian Chivu me dio mucha confianza y muchos consejos. Siempre me decía que creyera en mí y que trabajara los pequeños detalles. Gracias a él he avanzado y el año fue bien».
¿Cómo van las cosas con Cuesta?
«Muy bien. Es un entrenador muy joven y por primera vez dirige a un equipo de la máxima categoría. Entre los dos la relación es muy buena: quiere que siga mejorando para que pueda tener un futuro importante. Confía en mí y yo confío en él, como todo el vestuario. Queremos hacerlo muy bien para lograr los objetivos que nos hemos marcado».
¿El hecho de que sea tan joven os ayuda?
«Sí, es más fácil porque piensa de una manera más parecida a la nuestra. Entiende cosas que a un técnico más veterano le costaría más entender».
¿Cómo valora su temporada hasta ahora?
«No está mal. Debo mejorar en muchas cosas, pero voy creciendo paso a paso. Tengo que seguir trabajando y mantenerme concentrado porque quiero ayudar al equipo y al entrenador a hacerlo cada vez mejor».
El Parma pelea por la permanencia. En el futuro, ¿podrá este club luchar por metas más ambiciosas?
«Siempre tiene que haber ambición, pero ahora debemos mirar la realidad y pensar solo en ganar cada partido. Hay que ir encuentro a encuentro sin pensar demasiado en el futuro».
Sobre su posición en el campo. ¿Prefiere jugar en un centro del campo de dos o de tres?
«Siempre me pongo a disposición del entrenador. Puedo jugar de interior o de pivote y, a veces, también puedo incorporarme al ataque en conducción. Cambia poco jugar con dos o con tres».
Usted es el jugador que más regates hace en el Parma.
«A veces también quiero divertirme en el campo; el fútbol también es diversión. Alguna vez pienso solo en regatear, pero jugando en el centro del campo tengo que cuidar lo que hago».
¿El objetivo es también marcar más goles?
«Sí, debo mejorar y creer más en mí. Le pego bien a portería, aunque muchos no lo sepan».
¿Piensa en la selección?
«Sí, lo pienso, pero tengo que hacerlo bien con el Parma y estoy centrado en el equipo y en los resultados. Está claro que todo jugador sueña con jugar el Mundial y yo también lo tengo en mente. Espero que el seleccionador de Bélgica mire la Serie A y pueda fijarse en mí, pero todo pasa por mi rendimiento con el Parma».
También ha jugado la Champions League, ¿qué sintió?
«Fue algo fantástico. Siempre he sido del Barcelona y tuve la suerte de jugar contra ellos y ganar cuando vestía la camiseta del Amberes. Cuando sonó el himno de la Champions sentí una gran emoción, además mi familia estaba viéndome».
¿Qué le dice ahora su madre?
«Que tenga cuidado de no lesionarme y que esté tranquilo. No entiende mucho de fútbol, pero me dice que vaya hacia adelante con la pelota y que intente marcar».
Tiene una gran relación con su madre.
«Sí, mi familia es muy importante para mí. Mi madre, mis hermanos, mi hermana y mis primos: estoy muy centrado en mi carrera y en mi familia. Juego al fútbol también por ellos y son muy importantes».
¿Sus hermanos juegan al fútbol?
«Sí, son gemelos y son mejores que yo. Tienen 13 años y, si siguen así, podrán hacerlo muy bien en el futuro. Son muy inteligentes y juegan en Bélgica, cerca de donde vivo. Están muy centrados, entienden el fútbol».
Entonces, ¿los recomendaría al Parma?
«Sí, claro. Son dos centrocampistas. Uno juega siempre por dentro y el otro puede hacerlo tanto de interior como en banda».
¿Es supersticioso?
«Sí. Antes de salir al campo siempre repito los mismos rituales, tanto en partido como en los entrenamientos. Por ejemplo: me pongo siempre primero la bota izquierda y luego la derecha».



