El Udinese no muerde y vuelve a pecar de ingenuidad: festeja el Bolonia
El Udinese encadena su tercera derrota consecutiva y entra, quizá, en el tramo más negativo de su temporada, hasta hoy marcado por altibajos pero, en líneas generales, positivo. Ante el Bolonia , el choque acaba 1-0 gracias a un penalti transformado por Bernardeschi y provocado por Castro por una falta, ingenua, de Karlstrom en el borde del área. Todo ello en un partido, en general, escaso de emociones, con los dos porteros casi inéditos y un ritmo bastante bajo durante los noventa minutos.
Un encuentro que deja pronto una mala noticia para el Udinese. Solet, a quien Runjaic arriesgó tras la sobrecarga muscular sufrida ante el Sassuolo, tiene que retirarse ya en el minuto diez por un nuevo problema en el aductor. En su lugar entra Bertola, con el regresado Kabasele en el eje de la defensa y Kristensen para completar una línea de tres, pensada para convertirse en cinco con Ehizibue y Zemura, priorizando la cobertura de espacios. El plan deriva en un duelo de ritmo bajo: la apuesta por Piotrowski en la medular ayuda a cortar el juego del Bolonia, pero a la vez deja a menudo demasiado solos a Atta y Zaniolo, que apenas conectan con Buksa, el ‘9’ elegido para la ocasión tras las decepcionantes actuaciones de Bayo.
Los friulanos se defienden bien, pero cometen dos ingenuidades: en la primera, salvan Okoye y Zemura (quizá con fuera de juego de Orsolini); en la segunda, los blanquinegros tienen que claudicar. A ello se suma la apatía del ataque sin el lesionado Davis. Una vez más, las ocasiones brillan por su ausencia y solo Piotrowski, en el tramo final, provoca un par de sustos a un Skorupski prácticamente inédito. Es un Udinese que necesita levantar la cabeza en este momento complicado. El lunes, en el Bluenergy Stadium, llega una ACF Fiorentina necesitada de puntos para la salvación y harán falta señales muy diferentes en la otra mitad del campo para pensar en un resultado positivo.



