El Inter FC de Champions no despega. Tercer KO seguido, los nerazzurri en riesgo de play-off
Hay noches que alimentan los sueños y otras que traen pesadillas recurrentes y preguntas difíciles de responder. Quizá ni siquiera fue el mejor Arsenal del curso, pero le bastó para tumbar 3-1 a un Inter FC incapaz de dejar huella en otra noche torcida de Champions League. Los gunners regalaron mucho y casi todo lo que tuvieron lo mandaron dentro. A los nerazzurri, justo lo contrario. La ley del fútbol es implacable, más aún ante el equipo más en forma de Europa y uno de los grandes candidatos a levantar la Orejona. Tras Atlético de Madrid y Liverpool, los nerazzurri caen también ante los londinenses, inspirados por un Gabriel Jesus en estado de gracia. El brasileño enmudeció San Siro con un doblete, solo interrumpido por el empate, un espejismo, de Sucic, el mejor de Inter FC pese a alguna mala decisión en la última jugada. Viktor Gyokeres se encargó de sentenciar en una segunda parte en la que los nerazzurri tiraron de orgullo y quisieron dejarse el alma. No bastó. Y esto debe hacer reflexionar a Cristian Chivu porque este Inter, hoy, es incapaz de alzar el vuelo.
En San Siro, los de Arteta prendieron la mecha desde el primer minuto con una posesión asfixiante que tuvo premio en el 10': zarpazo del ex del City, listo para firmar el 0-1 tras un disparo desviado de Timber. El Inter FC tardó en salir de las cuerdas y el Arsenal puso de su parte, perdiendo balones en cadena. Fue la antesala del 1-1 de Sucic en el 28', un latigazo a la escuadra que puso patas arriba San Siro y dio una marcha más a Lautaro Martínez y compañía. El aviso para los gunners llegó tras un contragolpe malogrado por el centrocampista croata y rematado a las nubes por Thuram. Quien perdona, lo paga, y el mazazo al Inter FC llegó en el 38': córner botado por Lewis-Skelly, prolongación de Trossard y cabezazo de Jesus, libre de marca. La defensa en zona quedó rota con dos prolongaciones y Sommer, inmóvil como una estatua de sal en el área pequeña. La zaga del Inter FC hizo aguas, mareada por el tridente elegido por Arteta, que evitó darle a Acerbi una referencia fija. Lautaro y Thuram pelearon pero produjeron poco o nada: imprecisos y espesos en los metros finales. Mejor Pio Esposito, que entró tras el descanso, en una segunda parte en la que los nerazzurri intentaron cercar al Arsenal, hasta el cañonazo del ex delantero del Sporting de Lisboa.
Las estadísticas del partido invitarían a pensar en un equilibrio, sobre todo mirando la posesión y los remates a puerta. Pero en el fútbol mandan los goles y el Inter FC vuelve a lamerse las heridas. El camino europeo hacia la clasificación directa a los octavos de la Champions se complica. El Inter FC espera los resultados de esta noche y se jugará su destino definitivamente contra el Borussia Dortmund. Asoma la criba de los playoffs, una guillotina pensando en la energía que puede desgastarse en la carrera por el Scudetto. Paso a paso. Pero contra los aurinegros hará falta mucho más para volver a brillar.



