Gyökeres, cada vez más un cuerpo extraño. El sueco, la única nota negativa en el Arsenal de Arteta
Viktor Gyokeres fue fichado el pasado verano por unos 73 millones de euros procedente del Sporting de Portugal, con la esperanza de que se convirtiera en el hombre capaz de dar el salto definitivo al Arsenal de Mikel Arteta. El sueco, sin embargo, está teniendo dificultades para encontrar sitio y, sobre todo, continuidad, y ayer volvió a decepcionar ante el Liverpool: 64 minutos sobre el césped y apenas ocho toques de balón, su registro más bajo en un partido con al menos 20 minutos disputados.
Pese a sus cinco goles en la Premier League y dos en la Champions, Gyökeres sigue siendo casi un cuerpo extraño, incapaz de aparecer en los centros y de marcar diferencias en las acciones clave. El Daily Mirror no se anduvo con rodeos: "Sigue siendo la mayor fuente de frustración para el Arsenal, y las dudas reaparecen tras el empate ante el Liverpool". Gary Neville lo confirmó: "No tuvo impacto; debe participar más en el juego y aportar más".
La presión crece con la vuelta gradual de Gabriel Jesus y la inminente reaparición de Kai Havertz, lo que aprieta la competencia en el ataque de los Gunners. El Sun subraya que Arteta debe gestionar al jugador con cuidado, teniendo en cuenta que su último gol en jugada data del 1 de noviembre. Gyökeres, llamado a ser el principal argumento ofensivo del equipo, está ahora obligado a recuperar confianza si quiere estar a la altura de las expectativas de la afición y del entrenador.



