CR7 se acerca a los 1.000 goles pero puede acabar otra temporada sin títulos en Arabia Saudí
Cristiano Ronaldo parece perseguido por la mala suerte en su aventura saudí. Desde que aterrizó en el Al Nassr, el astro portugués no ha logrado levantar un título y esta temporada, que durante mucho tiempo apuntó a ser la de romper el maleficio, amenaza con convertirse en otra oportunidad perdida. Los números hablan claro: solo un punto sumado en las últimas tres jornadas y el liderato se ha esfumado; el Al Hilal de Inzaghi ya marcha cuatro puntos por delante.
El último tropiezo llegó ante el Al Qadsiah, en un duelo con morbo por la presencia de Nacho, el ex del Real Madrid, al que Ronaldo recibió con un cálido abrazo antes del pitido inicial. La primera parte fue de dominio de balón del Al Nassr pero sin colmillo: Ronaldo dispuso de una buena ocasión, João Félix de otra, y el marcador no se movió.
El partido se encendió tras el descanso, y de forma clamorosa. Un error grave de Al Aqidi, que intentó una vaselina arriesgada bajo presión, dejó en bandeja a Quiñones el 1-0. El Al Nassr intentó reaccionar, espoleado sobre todo por un João Félix inspirado, pero poco después llegó el golpe casi definitivo: Nández firmó el 2-0 aprovechando un rechace corto del meta tras el disparo de Retegui. Cristiano reavivó las esperanzas en el 82', transformando con sangre fría un penalti por mano de Thakri. El portugués tiró del equipo y de la grada, pero, pese a once eternos minutos de añadido y las protestas por un segundo penalti, el marcador no cambió. El KO deja al Al Nassr lejos de la cima y siembra dudas sobre su capacidad de remontada. El primer título saudí de Cristiano, una vez más, se aleja.



