Lookman, Mlacic y los distintos casos de mercado: solo Bento y Mateta se quedaron sin fichaje
El mercado de fichajes a menudo genera distorsiones, operaciones forzadas y situaciones difíciles de entender. Muchas veces es cuestión de dinero entre clubes. O de comisiones y letra pequeña. También de lesiones, documentación poco clara y la obligación de poner buena cara. A veces hay que esperar a que se alineen los astros para cerrar una operación; otras, todo se resuelve con muy poco.
Lookman se ganó una grande tras el pasado verano, cuando pudo firmar por 5 millones anuales con el Inter FC y terminó cobrando alrededor de 6,5 —más bonus— en el Atlético de Madrid. El Fenerbahçe habría subido hasta nueve, pero él puede darse por satisfecho. Bento, en cambio, cobra 12 y pudo acabar en el Genoa por bastante menos; aspiraba a dar el salto a una grande, pero una tarjeta roja le frenó. Mateta arrastra un problema de rodilla y, además, había lío con las comisiones (y no es culpa del Ac Milan). Habría sido interesante ver cómo habría terminado todo sin el asunto de la lesión.
Mlacic nunca eligió al Inter FC; prefirió un club de perfil medio-alto para dar el salto del Hajduk Split a la élite. En-Nesyri rechazó a la Juve porque en Turquía tenía sobre la mesa otros 17,5 millones en tres años y medio; moverlo todo por unos meses y sin garantías de continuidad no era la mejor opción. En ese punto, mejor el Al Ittihad, dentro del intercambio por Kanté, que se cerró anoche mismo. Douglas Luiz regresó al Aston Villa —y recuperó la titularidad—; y, para rematar, Giovane costó 20 millones... dieciocho en variables.



