La explosión de Malen también es una lección para la Juve: si un técnico pide un '9', más vale ficharlo
La AS Roma disfruta con Donyell Malen y con su pegada reencontrada. La Juventus se lamenta por la desproporción entre el juego elaborado y los goles marcados. Es la foto de la última jornada de la Serie A: más allá del distinto nivel del rival (Cagliari para los giallorossi y Lazio para los bianconeri), los delanteros de Luciano Spalletti no lograron traducir en goles el volumen de juego producido ante Maurizio Sarri.
También es una lección para la Juventus. La llegada de Malen no fue ni sencilla ni obvia. Dentro de la estrategia económica de la AS Roma, tenía bastante más sentido Robinio Vaz, un chico al que dar minutos, y de hecho Gasperini lo está utilizando. Al mismo tiempo, el técnico de Grugliasco, con un discurso bastante encendido hacia el director deportivo Massara, pidió en repetidas ocasiones un delantero y, al final, le hicieron caso. Las cuentas se harán al final, pero por ahora le están dando la razón.
Todo lo contrario en Turín. Spalletti había señalado como prioridad la llegada de un '9'. La Juventus tanteó a varios, incluso desmintiendo después los contactos (es el caso de Mauro Icardi, negociado de forma concreta), pero el mercado de invierno se cerró con el clásico 'nada de nada'. Y el entrenador, a la espera de recuperar a Dusan Vlahovic, debe seguir tirando de Jonathan David —cuyo rendimiento ha mejorado, pero autor de apenas un disparo de los 34 de la Juve ante la Lazio— y de Lois Openda, a estas alturas más que un objeto misterioso. Además, en clave de balance, es un factor nada menor: al final de la temporada, si Spalletti no alcanza los objetivos, ¿quién podrá reprocharle algún gol de menos?



