Gasperini y aquel Atalanta-AS Roma de 2016: el primer punto de inflexión rumbo a Europa
Atalanta-AS Roma se cita tanto por el esperado regreso de Gian Piero Gasperini como rival, pero para el propio técnico de Grugliasco no es un partido cualquiera desde el punto de vista histórico. Es, más bien, el punto de inflexión que llevó a la convicción de que la Dea podía dar el gran salto: de simple equipo de provincia a nueva grande del fútbol italiano. Todo llegó de una forma tan significativa como histórica, sin imaginar que aquella sería la primera piedra de nueve años de enormes satisfacciones.
Temporada 2016/17, el Atalanta de Gasperini llega a Bérgamo para recibir a la AS Roma tras cuatro victorias consecutivas que le han permitido un salto importante en la clasificación, desplegando un fútbol excelente. Un partidazo para jugar de tú a tú, pero para la Dea se convierte en una prueba del nueve fundamental para entender qué tipo de temporada sería: ¿simple sorpresa en la primera vuelta o algo mucho más grande?
El choque se complica y, en el 40', Perotti pone en ventaja a la AS Roma desde el punto de penalti, un golpe que habría cortado las alas a cualquiera. Pero el Atalanta no se rinde y, tras el descanso, asedia el área de los giallorossi justo bajo la Curva Pisani. A los 16 minutos de la reanudación, Mattia Caldara firma el empate de cabeza; después llega un carrusel de ocasiones que exige lo mejor de Szczesny, firme ante la ofensiva bergamasca, hasta que el Papu Gómez cae derribado en el área y el árbitro señala un penalti que Kessié transforma en el tramo final, con el estadio desbordado de alegría e incredulidad. Atalanta-AS Roma 2-1 y los nerazzurri se colocan terceros en la tabla, para sorpresa de todos, al grito unánime: "Ahora nos toca ser grandes". El resto, con Gasperini, ya es historia.



