La grada se 'sustituye' a los árbitros contra las simulaciones. Pitada monumental a Bastoni, que la FIGC reflexione. AS Roma-Malen: futuro asegurado. 25 millones y la comparación demoledora con Openda y Lucca
La doble jornada de Copa de Italia que acabamos de dejar atrás no pasará a la historia. Entre el sopor del Como 1907-Inter FC y un Olímpico desierto en el SS Lazio-Atalanta BC, y a la espera de los veredictos definitivos, que llegarán de aquí a casi dos meses, el foco no puede ir a otra parte que no sea lo ocurrido en el Sinigaglia: la afición del Como pitó con fuerza a Alessandro Bastoni en cada balón que tocó. Ya el pasado fin de semana, en el campo del US Lecce, pasó algo muy parecido, y el motivo es de sobra conocido: la simulación que acabó con la roja a Kalulu en el Inter FC-Juventus FC del pasado 14 de febrero, con celebración incluida del propio central interista, que tras engañar al árbitro La Penna se puso a gritarle casi en la cara, eufórico, al francés. A la afición no le sentó nada bien la actitud de Bastoni, está clarísimo; y no tanto por la simulación en sí, sino por el gesto, todavía menos deportivo, de celebrar ante una injusticia sufrida por un rival. La gente de Como, igual que la de Lecce, ha dejado claro al fútbol italiano que ya no hay espacio para estas cosas, más allá de los colores. Una especie de protesta, durísima para el propio Bastoni, que tiene el sabor de la sustitución de quienes sí tendrían el deber de castigar estos comportamientos.
La FIGC debe reflexionar sobre este asunto, porque urge tomar posiciones firmes contra los simuladores. En 2026 no es aceptable ver tanto teatro en los campos de nuestra Serie A. Y no nos referimos solo a Bastoni, que tuvo la "mala suerte" de incidir en un partido más importante que el resto. Podríamos poner mil ejemplos más: de Parisi en Como a Giménez contra el ACF Fiorentina en San Siro, y un largo etcétera. Quien la hace la paga, sin peros, y las sanciones deben ser ejemplares. Volviendo al caso del defensa del Inter FC, ahora toda la atención se desplaza tres semanas hacia adelante, al próximo 26 de marzo, fecha del primero de los, ojalá, dos partidos de Italia que darán acceso al Mundial de Estados Unidos, Canadá y México. Bastoni debe estar, en cierto modo, protegido, porque es demasiado importante para la selección italiana. No será fácil, porque esperamos más pitos, del derbi en adelante, pero tanto el Inter FC como la Federación Italiana tienen la obligación de blindarle para que llegue al 110% a la cita contra Irlanda del Norte.
Capítulo aparte merece el mercado, que nunca se detiene. La AS Roma lo tiene decidido —en realidad desde hace semanas—: ejercerá la opción por Donyell Malen y le comprará en propiedad al término de la temporada, al margen de cuál sea la posición final en esta Serie A. Demasiado importante para Gasperini, que le eligió y le quiso con fuerza en enero, y devastador su impacto en el campeonato italiano. En el momento de firmar los contratos, la AS Roma desembolsó 2 millones de euros por la cesión hasta final de curso y en el acuerdo se incluyó un derecho de compra, que incluso puede convertirse en obligación, por 25 millones. Una cifra que no asusta al club romanista y que solo puede interpretarse como un auténtico negocio, sobre todo si pensamos en lo que gastaron otros clubes el pasado verano para fichar delanteros que no han estado a la altura de las expectativas. La comparación con los 45 millones de euros que la Juventus FC tendrá que pagar al RB Leipzig por Loïs Openda, o con los casi 40 que el SSC Napoli abonó a las arcas del Udinese Calcio por Lorenzo Lucca, es demoledora. La AS Roma ha dado un auténtico golpe de mercado, poco más que añadir. Si a eso le sumamos otra operación, la del ACF Fiorentina desde el Cagliari Calcio relativa a Roberto Piccoli, por cifras calcadas, se entiende al vuelo que el club romanista no puede en ningún caso renunciar a la compra definitiva de Malen. Y con el holandés a disposición de Gasperini desde el inicio de la temporada, quién sabe hasta dónde podrá llegar la AS Roma el próximo año. Aún es pronto, eso sí, para hablar de ello. Ahora lo importante es otra cosa: de la pitada a Bastoni al ejercicio de la opción por el delantero procedente del Aston Villa FC.



