Chivu, el Inter FC y el eterno presente. Mirada puesta en el Sassuolo, sin eslóganes de Scudetto
“Somos ambiciosos y hacemos de todo para ser competitivos; no debemos obsesionarnos con nada”. Las palabras de Cristian Chivu tras la victoria en la Copa de Italia aún resuenan, incluido ese “no hablo de Triplete ni de Scudettos”, en clara contraposición al eslogan que enarboló Simone Inzaghi tras ganar al Feyenoord, uno de tantos recuerdos de una temporada tan brillante como tormentosa. Menos proclamas y más sustancia. Lo del técnico rumano marca una ruptura con el pasado: un estilo de comunicación pensado para quitar presión al equipo y asumido también por el club. En el Inter FC se vive en un eterno presente, un “never-ending journey”, citando el discurso de Barack Obama cuando llegó a la Casa Blanca en 2008. Desde que Chivu se sentó en el banquillo del Inter FC, en Appiano Gentile, no se mira más allá del hoy. La resurrección del equipo pasaba sí o sí por recuperar la rutina: cabeza gacha y trabajo diario para afianzar nuevas certezas.
Y la misión de hoy para el Inter FC se llama Sassuolo: nueva etapa en la pelea por el Scudetto para ponerse de pie sobre los pedales y lanzar la escapada, aunque soltar al AC Milan, pegado a poca distancia, es tarea de escaladores de élite. El jefe de cordada, Chivu, debe elegir a sus escuderos. Arriba, el sitio de Lautaro Martínez parece asegurado y a su lado podría estar Thuram, pero la competencia de Pio Esposito ya va en serio. La sonrisa de “Tikus” —así le llama la afición— no desaparece, pero ese “puesto fijo” ya no es tan intocable como antes. En la medular anda justo de efectivos, salvo que Chivu, en este tramo sin Calhanoglu y Barella —que deberían reintegrarse tras el viaje a Emilia—, apueste de forma estable por Diouf, nuevo gladiador del centro del campo.
El francés no ha ocultado su preferencia por ocupar esas zonas, con Zielinski listo para llevar la batuta. A sus lados se espera a Sucic y Mkhitaryan; por los carriles, Dimarco y Luis Henrique. Hoy los nerazzurri completarán la última sesión en Appiano Gentile y no habrá rueda de prensa previa. Tras una sesión ligera en la Pinetina, salida hacia Reggio Emilia, en otra etapa de un camino aún largo y sinuoso hacia el Scudetto.



