Atalanta, hay que 'ser grande' ante todos. Objetivo: continuidad y actitud
Atalanta es capaz de todo. Puede tumbar a colosos como Brujas, Marsella y Chelsea gracias a su garra y recursos, pero a menudo sufre la otra cara de la moneda: se deja puntos evitables ante rivales asequibles cuando tocaría hacer pleno para alcanzar ciertos objetivos.
Premisa. No es la primera ni será la última vez que la Dea se deja puntos por el camino ante las llamadas 'pequeñas' (ocurrió también con Gasperini: por encima de todo, la fea derrota en Cagliari seguida del histórico 0-3 en Liverpool), sin embargo, estos altibajos no se pueden obviar. El contexto es el campeonato, sobre todo a domicilio y en la antesala de la Champions League. Si la Copa de Europa es sinónimo de grandeza, en cierto modo actúa como distracción: a menudo se tropieza con problemas evitables en el partido previo al compromiso europeo. Perder de mala manera en Udine y dominar en Marsella, caer en Verona y después tumbar a los campeones del mundo, el Chelsea, empatar en Pisa y quién sabe qué pasará ante el Athletic, son señales de un equipo al que todavía le falta dar ese paso, aunque el camino con Palladino sea el correcto.
Esta temporada, Atalanta ha firmado buenos encuentros, mostrando capacidad para adaptarse también defendiéndose. Sin embargo, los duelos ante Génova, Verona y Pisa fueron 'trabados', partidos en los que hace falta la actitud adecuada (sin florituras) y, por supuesto, saber gestionarlos. En Génova, en superioridad numérica, la Dea ganó sufriendo; el viernes por la noche, actuación gris: se adelantó y luego se le fue por el desagüe.
Los grandes, cuando no pueden ser 'vistosos', deben ser 'contundentes', pero todo pasa por el enfoque: encarar a cada rival con la misma motivación, algo que han subrayado tanto De Roon como Palladino (que siempre ha querido competir para ganar, lanzando mensajes ambiciosos y claros). El factor campo está ayudando, pero hace falta un salto de calidad también lejos de Bérgamo. La primera tarea de Atalanta es ganar regularidad: el detalle clave para marcar la diferencia en una temporada de verdadera remontada.



