Tudor, interino pero su continuidad no se descarta. El Tottenham sueña con un regreso
La decisión ya está tomada: el Tottenham Hotspur ha decidido entregar el banquillo a Igor Tudor hasta final de temporada. Un movimiento contundente, que marca un giro inmediato en la dirección técnica de los Spurs y abre una etapa nueva, por descifrar, en el tramo final del curso. Según The Times, el club londinense se ha decantado por el perfil del exentrenador de la Juventus aun asumiendo los riesgos: Tudor nunca ha dirigido en la Premier League y en sus tres últimos cargos —entre Olympique de Marsella, Lazio y Juventus— no permaneció más de una temporada.
El perfil de Tudor convence por carácter y experiencia en Europa: a Tudor se le pediría sostener dos objetivos complejos, la pelea por evitar el descenso y el camino en la Champions League, competición que el croata conoce bien. Queda, eso sí, la duda sobre su continuidad: en sus últimos destinos, entre Olympique de Marsella, Lazio y Juventus, nunca superó el año en el cargo.
Los números iniciales, en cualquier caso, juegan a su favor: tres victorias en sus primeros cinco partidos con la Juventus y la Lazio; cinco triunfos en sus primeros seis con el Olympique de Marsella, antes de fases más complejas. Su fútbol intenso y agresivo puede ilusionar a una afición cansada del enfoque prudente de Thomas Frank. De cara al futuro, el club no pierde de vista un posible regreso de Mauricio Pochettino, pero Tudor sabe que unos resultados inmediatos podrían abrirle la puerta a algo mucho más duradero.



