Benfica, mano dura contra el racismo: suspendidos cinco socios tras el partido ante el Real Madrid
Una postura firme, sin medias tintas. A través de una nota oficial difundida el viernes, el Benfica anunció la suspensión de cinco socios por conductas de carácter racista en la grada durante el duelo de ida de los octavos de la Champions League ante el Real Madrid, disputado el pasado 17 de febrero en el Estádio da Luz, un partido que acaparó titulares por el presunto insulto racista de Prestianni a Vinicius y por los insultos de parte de la afición portuguesa dirigidos al propio jugador brasileño.
El club portugués dejó claro que dichas conductas se consideran “incompatibles con los valores y principios que rigen la entidad”, por lo que a los cinco socios también se les retiró de inmediato el Red Pass. La suspensión es solo el primer paso: se ha abierto un expediente disciplinario que podría desembocar en la sanción máxima prevista en los artículos 40 y 41 de los Estatutos, es decir, la expulsión definitiva.
En el comunicado, el Benfica quiso subrayar con rotundidad su postura: “Sport Lisboa e Benfica informa de que ha suspendido a cinco socios y ha anulado los respectivos Red Pass tras la apertura de un procedimiento disciplinario que puede derivar en la aplicación de la sanción máxima prevista en los Estatutos: la expulsión”.
La medida es fruto de una investigación interna abierta tras el duelo europeo, que permitió identificar conductas racistas en la grada. El club, además, reiteró su política de tolerancia cero con cualquier forma de discriminación y aseguró que seguirá actuando con firmeza cada vez que se cuestionen los valores del Benfica, del deporte y de la sociedad. Un mensaje claro, que trasciende el terreno de juego.



