También en las salidas: el Pisa trabaja para encontrar equipo a Nzola, Bonfanti y Lusuardi
El Pisa empezó anoche a recoger los primeros frutos de este mercado invernal. El gol del definitivo 1-1 ante el Atalanta lo firmó el fichaje más caro de la historia del club, ese Rafiu Durosinmi que, poco después de entrar, batió a Carnesecchi con un cabezazo imperial. Un gol de nueve puro, de esos que le habían faltado al equipo de Alberto Gilardino en el primer tramo de temporada. "Debutar así, para Rafiu, creo que es lo mejor para un delantero; no jugaba desde diciembre y tendré que tenerlo en cuenta para darle más minutaje en los próximos partidos", declaró anoche el técnico del Pisa.
Durosinmi ha ocupado en la plantilla del Pisa el lugar de Mbala Nzola. La aventura a la sombra de la Torre Inclinada del delantero angoleño se frenó con el penalti mal tirado ante el Como. Después de ese error, Gilardino le dejó caer públicamente y ahora se le busca otra salida. Sigue perteneciendo a la Fiorentina, y Nzola está buscando equipo para disputar la segunda mitad de la temporada. El Lecce es una opción, sin descartar tampoco un regreso al Spezia.
Nzola, sin embargo, no es el único préstamo que el Pisa pretende resolver en este mes de enero. Adelantándose a lo acordado en verano. Es probable que Giovanni Bonfanti también deje el club este enero: regresó el pasado verano en calidad de cedido tras una buena campaña en Serie B y, nacido en 2003, apunta a volver a la categoría para tener más minutos. Se busca una solución en Serie B también para Mateus Lusuardi: llegado del Frosinone el pasado verano, el brasileño solo ha disputado tres partidos por una lesión sufrida en otoño. Debería estar listo a comienzos de febrero, justo a tiempo para encontrar un equipo que le dé más protagonismo.



