Si la AS Roma se pone por detrás, pierde: solo una remontada esta temporada. Gasperini espera refuerzos
El campo de Bérgamo no fue la excepción a la tendencia: la AS Roma no sabe remontar. La derrota en el feudo del Atalanta, para los giallorossi, fue la enésima confirmación: a la Dea le bastó el tanto de Giorgio Scalvini, que luego se marchó con molestias. Y, cuando va por debajo en el marcador, el equipo de Gian Piero Gasperini solo ha logrado darle la vuelta una vez en toda la temporada.
La única excepción es el partido contra la ACF Fiorentina, colista: Soulé y Cristante le dieron la vuelta al tanto de Kean. Después, todo derrotas: contra los grandes (Inter FC, AC Milan, SSC Napoli, Juventus), pero también ante Viktoria Plzen, Lille, Cagliari y Torino. Todas por la mínima, casi todas 1-0 salvo los tropiezos ante Plzen y la Juve. Una ristra de episodios a la que hay que añadir la derrota de esta noche.
Cuesta explicar las razones, pero la duda es razonable: arriba, al margen de los destellos de Dybala y Soulé, la AS Roma sigue floja de pegada. Marca demasiado poco - 20 goles en 18 jornadas - y por eso no consigue cambiar el guion de los partidos. Gasperini espera refuerzos, precisamente para el frente ofensivo: hay que convencer a Giacomo Raspadori, tras forzar el 'sí' del Atlético de Madrid, o esperar a Joshua Zirkzee, al que el técnico del Manchester United (Rúben Amorim) no liberará antes de mediados de enero.



