Paolo Berlusconi: "¿Los sueños prohibidos de Silvio? Quizá Maradona y Totti. Pero para él eran intocables"
“Siempre hemos sido aficionados del AC Milan. Desde pequeños”. Paolo Berlusconi, entrevistado por as, recuerda así la decisión que tomó su hermano Silvio de comprar el AC Milan: “El club atravesaba un momento difícil. El presidente Giuseppe Farina estaba prácticamente a punto de marcharse en 1986 y Silvio pensó que había llegado el momento de devolver a la ciudad lo que el AC Milan le había dado. Nuestra candidatura era la opción natural. Teníamos ese plan muy claro en la cabeza. Existía la opción de colaborar con una petrolera italiana, pero no salió adelante”.
Durante la entrevista, Berlusconi también recordó las ambiciones del ex Cavaliere: “Otra cosa que obsesionaba a Silvio era que teníamos que ganar, pasara lo que pasara, jugáramos donde jugáramos. Atacar, dominar, cero especulaciones. Nada de cálculos, nada de fórmulas matemáticas... Antes, por ejemplo, la lógica dictaba ganar en casa y empatar fuera. Eso te aseguraba el Scudetto, pero para nosotros no bastaba. Estaba superado. Otra idea era demostrar al mundo que Italia no era un catenaccio construido sobre defensa y contraataques. Quería romper esquemas y tópicos. Nuestro AC Milan nunca dejó de atacar. ¿Recordáis nuestros partidos contra el Real Madrid en la Copa de Europa? No había diferencia entre San Siro y el Bernabéu. En Madrid también nos aplaudían, porque estaban acostumbrados al buen fútbol”.
En cuanto a los sueños prohibidos de Silvio: “Quizá Maradona y Totti. Los admiraba. Nunca intentamos ficharlos porque Silvio creía y defendía los escudos de los clubes. Sabía que eran, respectivamente, las banderas del SSC Napoli y de la AS Roma. Pero decía que eran intocables”.



