Ocho jornadas no solo por el Scudetto: Chivu se juega el banquillo del Inter FC
Hubo un momento, no hace más de tres semanas, en el que el banquillo de Cristian Chivu parecía de mármol: inamovible. Desde el Inter FC se filtraba confianza total e incluso la posibilidad de una renovación que fuese más allá de 2027, apuntando a 2028; una duración que, por ejemplo, nunca se garantizó a Simone Inzaghi. Luego, los nerazzurri empezaron a tropezar: entre derrotas y empates no han (¿aún?) puesto en duda el liderato, pero sí han reabierto la lucha por el título.
En las próximas ocho jornadas el Inter FC se juega el Scudetto. Eso sí, desde una posición de privilegio, pero es un escenario que, hasta hace unos días, ni se contemplaba. Incluso el empate ante el Atalanta, a fin de cuentas, había hecho menos daño de lo esperado, visto el KO del Ac Milan ante la SS Lazio. El nuevo tropiezo frente a la ACF Fiorentina, en cambio, cambió las reglas del juego, unido a un calendario que en breve pondrá a los nerazzurri ante la AS Roma y el Como, y al runrún propio de un parón al que llegan en un momento, si no negativo, desde luego nada positivo.
Pero Chivu se juega el banquillo. La eliminación en la Champions League ante el Bodo/Glimt no había puesto en cuestión el proyecto, entre otras cosas porque habría quedado más que justificada si venía acompañada del Scudetto. Y hay una cuestión de fondo: que Chivu fuese, al menos en parte, una apuesta, lo sabían todos, entre Viale della Liberazione y Appiano Gentile. Ahora, sin embargo, todo cambia: sin Scudetto, sobre todo partiendo de la ventaja acumulada en un momento del campeonato, su continuidad resultaría claramente improbable.



