La Roma, a vida o muerte ante el Bolonia en un Olímpico en llamas. Gasp: «Clasificación abierta»
Un partido a vida o muerte, sin derecho a réplica: quien gane sigue, quien pierda se despide de la Europa League. Con estas palabras, Gian Piero Gasperini subrayó en rueda de prensa la importancia del duelo de esta noche ante el Bolonia: «Partido decisivo, diferente a la liga. Te da la posibilidad de seguir adelante: es más importante que el del campeonato». Harán falta atención, pegada y solidez, porque en un partido así los detalles marcarán la diferencia para meterse en cuartos de final.
En lo individual, quedan por evaluar varias situaciones delicadas. Como admitió el propio Gasperini, Koné no está al cien por cien, aunque se entrenó con el grupo en la última sesión y tratará de apretar los dientes. Ojo también con Mancini, que ayer en Trigoria apareció con un llamativo vendaje en el gemelo: señal de que no está perfecto, pero también de su voluntad de estar sí o sí. Quien sí puede convertirse en factor es Stephan El Shaarawy: tras cuarenta días de baja, ha vuelto a tener minutos y podría ser una de las armas sorpresa para un partido de este calibre junto a Malen.
Interesante también el duelo a distancia entre los dos técnicos. Gasperini insistió en que la Roma y el Bolonia son, sobre el papel, dos equipos que se equivalen, sin una diferencia real de valores, y que el pase está totalmente en el aire. Muy distinto es el punto de vista de Vincenzo Italiano, que ve a los romanistas ligeramente favoritos y subraya una diferencia técnica y ambiental nada menor, aunque deja todo abierto y pide a los suyos dar un plus.
Para caldear aún más el ambiente, el Olímpico está listo para el lleno hasta la bandera. La Curva Sud prepara un tifo especial y la afición promete convertir la noche en una auténtica caldera, empujando a los romanistas hacia la clasificación. Italiano no se declara intimidado, pero está claro que el Olímpico, en una noche así, puede convertirse en un factor determinante.



