La reforma del arbitraje entra en su fase decisiva: hacen falta 18 millones y 10 deberían llegar de los clubes
La Federación Italiana de Fútbol (FIGC) ha decidido que la reforma del sistema arbitral no puede aplazarse: los árbitros de la Serie A y de la Serie B serán contratados por una sociedad participada al 100% por la federación. Serán contratos como autónomos que, tras un número prefijado de designaciones, pasarán a ser de duración determinada, con cotizaciones e indemnización por fin de contrato, según publica hoy Repubblica.
La estructura del nuevo sistema que designará a los árbitros de la Serie A y la B
Y la elección de los colegiados que formarán parte del sistema no estará condicionada por rankings ni por selecciones piramidales: elección libre en todo el territorio nacional. ¿Por quién? El plan es complejo: la estructura la dirigirá un Consejo de Administración (CDA) de tres personas nombradas por el Consejo Federal entre perfiles no federados; es decir, ni futbolistas, ni directivos ni árbitros. Ese CDA nombrará después a un director general para la parte administrativa y a un designador arbitral. De este modo, el designador dejaría de ser una figura emanada de la AIA, la Asociación Italiana de Árbitros, abiertamente contraria a la reforma.
La Serie A quiere un miembro en el CDA y algo más
Todo ello a un coste de 18 millones: la Federación Italiana pretende trasladar a esta estructura parte del dinero que hoy destina a la AIA, pidiendo además una aportación a la Serie A y la B. A cambio, ambas ligas querrían poder elegir a un miembro del CDA e incluso al designador.



