¿Guerra a las simulaciones? Con Marinelli, mano dura: dos amarillas en 6' en el Cagliari-Como
En días en los que no se habla de otra cosa que de la lucha contra las simulaciones, tres semanas después de la acción Bastoni-Kalulu que desató el infierno, las primeras decisiones de peso, sin miramientos, llegaron de la mano del árbitro Livio Marinelli, en el partido entre Cagliari Calcio y Como 1907. Entre el 65' y el 71', el colegiado amonestó primero a Palestra y después a Sebastiano Esposito, por sendas simulaciones con la intención de engañarle: penalti en el primer caso y falta en la frontal del área en el segundo.
Marinelli no lo dudó ni un segundo y detuvo el juego de inmediato en ambas acciones, mostrando la tarjeta amarilla primero al extremo propiedad del Atalanta, cedido al conjunto sardo, y después al delantero que había firmado el momentáneo 1-1. Decisiones impecables, quizá con alguna pequeña duda solo en la primera, pero sobre todo un mensaje que deberían asumir todos los árbitros, ahora y en el futuro.
Solo así, de hecho, se puede llegar a erradicar las simulaciones, que no hacen más que alimentar las muchísimas polémicas que se suceden día tras día en el fútbol italiano. Si el listón arbitral fuese siempre este, probablemente también cambiaría el comportamiento de los futbolistas, que no pueden arriesgarse a ser amonestados cada vez.



