El sorteo de Nyon agudiza aún más los lamentos del Inter en la Champions
El sorteo de octavos de final de la Champions League emparejó a la Atalanta con el Bayern Múnich. El bombo de Nyon, fuera cual fuera el cruce, le iba a deparar al conjunto bergamasco un rival de primerísimo nivel. Más allá de la durísima eliminatoria a doble partido contra Harry Kane y compañía, inquieta también el camino que podría abrirse en caso de un sonado pase a cuartos de final.
Si la Atalanta lograra la machada de eliminar a los bávaros, se cruzaría con el ganador del Real Madrid–Manchester City. Otra vez. En semifinales esperaría uno entre PSG, Chelsea, Liverpool y Galatasaray. No sería precisamente un camino de rosas.
En el otro lado, un cuadro teóricamente más amable que, viendo nombres y trayectorias, no hace sino acrecentar los lamentos del Inter por la eliminación en el playoff ante el Bodo/Glimt. Los noruegos han caído con el Sporting de Portugal, ni mucho menos el rival más temible entre los 16 supervivientes. Siguiendo por esa rama, los cuartos serían ante el ganador del Bayer Leverkusen–Arsenal, con una eventual semifinal contra Newcastle, FC Barcelona, Atlético de Madrid o Tottenham. No sería una autopista, claro. Pero sí un lado del cuadro en el que, potencialmente, el Inter habría tenido mucho que decir, como ya demostró en el pasado reciente.



