El Inter FC encara otra revolución: fase final de un plan a dos años para rejuvenecer la plantilla
Hace un año, Giuseppe Marotta anticipó un cambio drástico para el Inter FC. "Miramos al futuro; Ausilio y su equipo están monitorizando las operaciones. El modelo de referencia se modificará ligeramente, porque la filosofía del club pasa por volver a invertir en perfiles jóvenes que aseguren activos patrimoniales y que puedan aportar calidad a un equipo de mucho nivel".
Eso ya se ha hecho en la delantera y en el centro del campo. Han llegado Bonny y ha regresado Esposito, además de Sucic, Luiz Henrique y Diouf. En la práctica, se han remozado casi por completo la parcela ofensiva y buena parte de la medular, zonas que este verano podrían ni tocarse. Eso sí, el brasileño no ha rendido como se esperaba y podría hacer las maletas; Çalhanoğlu y Zielinski ya pasan de los 30 —aunque es difícil que salgan— y Mkhitaryan quizá sea el único de los que acaban contrato que renueve. Así que el relevo generacional ahí podría aplazarse un año.
Quien ya no puede esperar es la defensa. Saldrán Yann Sommer, Francesco Acerbi, Stefan de Vrij y Matteo Darmian. En total, cuatro jugadores. Solet es el primer objetivo para el eje de la zaga y, después, llegarán más refuerzos jóvenes, como habría sido Leoni hace un año. Entonces la revolución estaría completa. Lo que está claro es que, en un año de transición, conquistar el Scudetto con bastantes años menos en la plantilla firmaría un temporadón, más allá del pésimo papel ante el Bodø/Glimt.



