El Ac Milan ha perdido 15 años de crecimiento. Por eso ahora hay que pensar como una empresa
"En Italia, sobre todo, no tenemos la fuerza económica para competir con los demás clubes de Europa". Las palabras de Massimiliano Allegri ponen el foco en un problema italiano. Basta con mirar la facturación. A la postre, quienes llegan a semifinales son los clubes más potentes desde el punto de vista económico. "Cuando el margen de error es mínimo, hay que acertar y tener fortuna al construir la plantilla". Cierto, con matices aquí y allá. Porque el Inter FC lo ha logrado armando un bloque potente —sigue siendo el más rico de Italia—, apostando por un perfil de futbolistas, incluso a coste cero, arropándolos y buscando el equilibrio.
El problema es que el Ac Milan, a diferencia de lo que hacía Silvio Berlusconi, ahora tiene una filosofía muy clara. El equilibrio presupuestario. "Si facturas 1.000 millones puedes gastar más dinero aunque te equivoques en 200 millones —prosiguió Allegri—. El Ac Milan está trabajando para ser competitivo y sostenible. Ahora el club es una empresa: por eso es importante tanto el aspecto deportivo como el comercial".
En resumen, será difícil ver estrellas consagradas por estas latitudes sin mejorar el capítulo de ingresos. Teniendo en cuenta que el Ac Milan en 2005 facturaba 234 millones de euros, mientras que en 2018-19 (antes del Covid, que cambió un poco las reglas del juego) eran 215. En 2022 se llegó a casi 300. Se puede decir que se han quemado 15 años persiguiendo resultados deportivos. Y por eso ahora va a remolque.



