Del rojo a Kalulu al de Zenica: los 45 días de pesadilla de Alessandro Bastoni
De Milán a Zenica, no corren buenos tiempos para Alessandro Bastoni. En San Valentín, ante la Juventus, la tarjeta roja que debía haber visto él por simulación la acabó viendo Pierre Kalulu. Pero el karma es caprichoso y se cobró la deuda con intereses, y no con los colores del Inter FC, sino con la Azzurra: en el Stadion Bilino Polje, en el partido más importante del año, la expulsión - justísima - del central del Inter FC puso cuesta arriba la noche de la selección italiana.
Así se completan 45 días de pesadilla, en los que Bastoni, a su pesar, siempre ha sido protagonista, pero nunca para bien. De la expulsión, injusta, del defensa francés de la Juventus, se benefició de inmediato el Inter FC. A la larga, sin embargo, ha pesado sobre todo en la temporada de Bastoni, que empezó a llevarse pitos por todas partes, en Lecce y también en Como.
Tampoco la preparación de los play-offs con la selección fue sencilla para el central interista, que en liga no volvió a jugar desde el 8 de marzo por una lesión en la tibia. Los aficionados, juventinos y no, no perdonaron aquella celebración antideportiva y hubo quien pidió que a Bastoni se le quitara la camiseta azzurra: Gattuso no atendió esas peticiones - y probablemente hizo bien; no es momento de juzgar las convocatorias del seleccionador -, pero a la postre se vio traicionado. Ahora, en Zenica, la Azzurra jugará toda la segunda parte en inferioridad numérica: ya era duro, se pone todavía más complicado.



