Todos al Mundial o todos a casa: esta noche no hay alternativa. Hasta el final con su grupo: Gattuso no se deja distraer por las campañas mediáticas. Y si hay Mundial, ya hay una gran certeza
El 24 de junio de 2014, nuestro Capitán, Gianluigi Donnarumma, no era más que un joven portero prometedor de apenas 15 años. Moise Kean, nacido un año más tarde, crecía entre su Asti y la cantera de la Juventus. Pio Esposito acababa de terminar tercero de primaria; cuatro días después cumpliría nueve años. Gennaro Gattuso acababa de colgar las botas y empezaba a dar sus primeros pasos como entrenador en Grecia, en el OFI Creta. El 24 de junio de 2014 fue el día del último partido de Italia en una Copa del Mundo. Fue el partido del mordisco de Suárez a Chiellini y del gol letal de Godín; nos eliminaron Costa Rica y también Uruguay. Un Mundial para el olvido: nadie entonces podía imaginar que llegaríamos incluso a añorarlo. Desde entonces han pasado 4.298 días y ha llegado otro gran día. Esta noche sabremos si el próximo 12 de junio volveremos a ver un partido de Copa del Mundo con Italia como protagonista o si habrá que sumar muchísimos más días de sequía.
Esta noche llega la hora de la verdad y ya no hay medias tintas. A partir de hoy se decide todo. Ir al Mundial no sería la panacea de todos los males; quedarse fuera sería una catástrofe. Del partido de Zenica depende la salud de nuestro fútbol, la posibilidad de reactivar un movimiento que se ha gripado. Caer hoy sería igual o peor que en 2018, cuando la eliminación llegó entre la incredulidad general. Igual o peor que en 2022, cuando —siendo campeones de Europa— encadenamos una serie increíble de ocasiones desperdiciadas y episodios desafortunados. Sería la eliminación que nos condena a la resignación; mejor ni pensarlo. "De momento no nos hemos abierto la cabeza; si ocurre, nos pondremos puntos", dijo ayer Gattuso. El seleccionador sabe perfectamente que del partido de esta noche depende su futuro. El suyo, el de Gianluigi Buffon y también el de Gabriele Gravina. Nadie podrá eludirlo: tras esta noche, o todos al Mundial o todos a casa.
Vale, pero ¿con quién vamos a intentarlo? En los últimos días ha habido una potente campaña mediática a favor de la titularidad de Pio Esposito. El '9' del Inter FC, el nuevo golden boy del fútbol italiano, fue protagonista de portadas y grandes entrevistas. Opiniones y mensajes que iban todos en la misma dirección: tenía que jugar de inicio contra Bosnia. Ideas y valoraciones que, sin embargo, no han hecho cambiar de parecer a Gattuso: firme en sus ideas y en sus decisiones. Esposito seguro que vendrá de perlas como revulsivo durante el choque, pero, de salida, esta noche en el once titular estará la dupla Kean-Retegui. Cinco goles por cabeza en los siete partidos del ciclo del seleccionador; juntos desde los primeros compases del nuevo proyecto para lanzar un mensaje claro de ruptura con el pasado. Es el experimento más logrado de la era Gattuso, así que ¿por qué renunciar a él en el partido más importante? El seleccionador no lo hará, aunque Retegui en Bérgamo no brilló. Sobre todo porque Retegui, en estos meses, le ha dado todo y más. Se presentó en Coverciano una semana antes que los demás y definió esta semana como la más importante del año.
Gattuso, en definitiva, no cambia el rumbo. Y si sellamos el billete a Norteamérica, tampoco lo hará dentro de dos meses. Este es su grupo: lo ha defendido incluso en los momentos más complicados, lo ha preferido a otras opciones aunque el dictamen del césped dijera otra cosa. Luego, claro, habrá sitio para alguna novedad (en esta convocatoria, primera llamada para Palestra; la primera en su etapa para Pisilli y Scalvini), pero nada de revoluciones. Ningún volantazo. Si este grupo le lleva al Mundial, este grupo jugará el Mundial. Coherencia. Una cualidad que es el trait d'union entre el Gattuso futbolista y el Gattuso entrenador.
Habrá tiempo para pensarlo. Es más, ojalá, con todo el corazón, que desde mañana las convocatorias mundialistas sean nuestro problema. Esta noche, el último obstáculo: no es insalvable, pero tampoco está hecho. Y entonces, forza azzurri: desde las 20:45 habrá millones y millones de personas apoyando a Gennaro Gattuso y a sus chicos.



