Cuba, a oscuras: el testimonio del ex seleccionador: "El fútbol se ha detenido, dos horas de electricidad al día"
Hay un hilo invisible que une a Lorenzo Mambrini con Cuba. No es solo fútbol, no es solo carrera. Es algo más profundo, que resiste al tiempo y a la distancia. "Mi pasado en Cuba nunca será pasado: está presente cada día y lo estará hasta el final de mi vida", cuenta en exclusiva a TuttoMercatoWeb.com. Un vínculo forjado entre éxitos, momentos decisivos y vida vivida, entre el Santiago de Cuba y la Selección de los Diablos Rojos. "Haber ganado tres campeonatos, el primero después de 102 años con el equipo del Comandante Fidel Castro, fue una satisfacción inmensa. Pero incluso haber dirigido a la Selección durante 11 meses fue un honor. He sido un abanderado italiano en Cuba, lo llevaré siempre dentro y no dejaré nunca de dar las gracias a la Federación: Cuba es mi segundo país".
Cuando le preguntamos por la actualidad cubana y los efectos del embargo de EE UU, el tono del ex seleccionador se endurece. "Tras la muerte de Fidel en 2016, Cuba se hundió en la crisis. Yo estaba allí aquel día, estaba en la casa de los Castro cuando se decretaron nueve días de luto nacional". Desde entonces, el día a día de los cubanos ha cambiado radicalmente. "Hoy el pueblo ya no come como antes, la célebre libreta de abastecimiento (cartilla de racionamiento) ya no funciona: faltan azúcar, arroz, frijoles, sal, comida y otros bienes de primera necesidad. Ha sido un colapso progresivo". No hay ni electricidad: "Por desgracia es totalmente cierto. Desde el Covid hemos pasado a tener solo dos horas de corriente al día, ahora hay apagones totales. En cuanto se puede, se cargan los teléfonos y se cocina algo, pero los electrodomésticos se estropean porque la luz se va continuamente. Las familias comen una vez al día, la vida se ha vuelto imposible, es una situación terrible".
¿Y el fútbol? Como es lógico, ha pasado al último plano. "El campeonato está parado, nadie entrena desde hace meses. Los campos se utilizan para recoger donaciones y repartir ayuda. El fútbol es lo último que preocupa a la gente". Aun así, en los últimos años algo se movió: "Se produjo un giro histórico, con la apertura por parte de la Federación a convocar a jugadores de origen cubano que militan en el extranjero". Solo resiste la Selección, sostenida por la FIFA: "La Selección sigue jugando, pero está aislada. No llegan jugadores desde Europa porque no hay vuelos: no hay combustible y solo se puede viajar en trayectos cortos, pasando por República Dominicana o Jamaica".
El de Lorenzo Mambrini es un relato sin filtros que se cierra con un llamamiento: "El pueblo cubano necesita ayuda: se muere de hambre y por falta de higiene. El mundo no puede mirar hacia otro lado, hay que hacer algo". Un testimonio que va más allá del fútbol y que retrata a un país en grave dificultad, Cuba ahora más que nunca pide solo no ser olvidada.
En la foto, Lorenzo Mambrini y la selección cubana en 2017.



