Bolonia, cuatro 1-0 seguidos no son casualidad: Italiano ha cambiado el dibujo con tres ajustes
Una jugada de clase puede cambiar un partido, pero a menudo es el trabajo colectivo el que la hace realmente decisiva. Es lo que le ocurrió al Bolonia en su triunfo en el campo del Pisa, donde Jens Odgaard resolvió el partido con un tanto que combinó precisión, sangre fría y calidad. Un fogonazo que premió a un equipo cada vez más concreto. La victoria confirma el buen momento de los rossoblú, capaces de encadenar una racha positiva entre liga y copas. Odgaard, en particular, se está revelando como un delantero muy eficaz lejos de casa: cuatro de sus cinco goles de la temporada han llegado a domicilio.
Detrás de este nuevo rendimiento también está la mano de Vincenzo Italiano, que en las últimas semanas ha modificado el dibujo del equipo. El Bolonia se ha vuelto menos vistoso que antes, pero más equilibrado y pragmático: bloque algo más bajo, presión menos agresiva y una estructura defensiva más compacta. Un cambio de paso evidente que ha traído cuatro victorias consecutivas por 1-0. El técnico rossoblú lo explicó así: "Cuando hay dificultades, los entrenadores tenemos que ayudar a los jugadores. Puede pasar que no estés al máximo y entonces hay que estudiar bien al rival, recuperar solidez y compacidad. Simplemente nos hemos cambiado la 'corbata' y debemos ser más eficaces".
Fundamental también el rendimiento de Lukasz Skorupski. Tras dos meses de baja entre noviembre y enero y algún error al reaparecer, el portero polaco ha vuelto a ser decisivo bajo palos, contribuyendo a la nueva solidez defensiva del equipo. Mientras, de cara al futuro, el Bolonia sigue con interés a Estupiñán, posible refuerzo para la próxima temporada.



